El Banco Central del Paraguay, a través de su Informe de Política Monetaria de diciembre, revisó al alza el crecimiento económico para 2025 hasta el 6% y proyecta una expansión del 4,2% en 2026, con inflación alineada a la meta y una economía operando cerca de su potencial.
El Banco Central del Paraguay (BCP) presentó su Informe de Política Monetaria (IPoM) correspondiente a diciembre de 2025, en el que revisó al alza sus proyecciones de crecimiento económico y ratificó un escenario de inflación controlada para el mediano plazo.
Según el documento, la economía paraguaya cerraría el 2025 con un crecimiento del 6%, superior a la estimación previa de 5,3%, impulsada por un desempeño más dinámico de lo esperado en los sectores de servicios, comercio, manufacturas y electricidad, además de una evolución favorable de la agricultura. El crecimiento estuvo acompañado por un fuerte aumento del consumo privado y de la inversión, reflejados en una expansión de la demanda interna cercana al 8%.
Para el 2026, el BCP proyecta una expansión del Producto Interno Bruto del 4,2%, con aportes positivos de los tres grandes sectores económicos. El sector terciario lideraría el crecimiento con un aumento estimado del 4,6%, sostenido por el comercio y otros servicios, mientras que el sector secundario crecería 4%, con buen desempeño de la industria, la construcción y el sector energético. El sector primario, por su parte, registraría una expansión más moderada, en torno al 2,4%.
En materia de precios, el informe destaca una desaceleración sostenida de la inflación durante el segundo semestre de 2025. La inflación interanual cerró diciembre en 3,1%, explicada principalmente por la baja inflación de los bienes, en particular de los combustibles, los bienes durables y la carne vacuna. Para el 2026, la inflación se ubicaría en torno al 3,5%, alineada con la meta del BCP, sin presiones significativas desde la demanda interna ni desde el contexto externo.
En este escenario, el Comité de Política Monetaria decidió mantener la tasa de política monetaria en 6%, considerando que la economía se encuentra operando cerca de su nivel potencial y que las expectativas inflacionarias permanecen bien ancladas.
El informe también advierte que los principales riesgos para la economía paraguaya siguen siendo de origen externo, vinculados a la incertidumbre global, tensiones geopolíticas y posibles restricciones al comercio internacional. A nivel interno, el factor climático continúa siendo un elemento de atención, aunque las condiciones observadas hacia fin de año resultaron favorables para la producción agrícola.
En conjunto, el IPoM de diciembre confirma un escenario macroeconómico sólido para Paraguay, con crecimiento sostenido, inflación controlada y fundamentos que permiten proyectar estabilidad para el próximo año.



