Alliana salió al paso de unas declaraciones donde se lo acusa de deber millonarias sumas a la petrolera estatal. El legislador aclaró que Petropar concede un plazo de 30 días para el pago de combustibles y que incluso realizó pagos adelantados.
El titular de la Cámara de Diputados, Pedro Alliana, previamente al inicio de la sesión extraordinaria, hizo uso de palabra a los efectos de desarrollar una aclaración pública respecto a sus vínculos con Petropar, teniendo en cuenta algunas publicaciones periodísticas en donde lo mencionan como morosa de la petrolera estatal.
Defendió el trabajo de su familia en el sector privado al afirmar que no se necesitó de vínculos con el Estado para tener el actual patrimonio y progresar.
Ante esto, Pedro Alliana comentó que los bienes familiares vienen de hace 50 años, fruto del trabajo en el comercio privado, para provisión de carburantes, entre otros rubros.
Sobre Petropar, comentó que esto se basa en la apertura de una estación de servicio en su departamento, en conjunto con otra familia pilarense, con una inversión 100 % privada luego de un préstamo realizado con un banco de plaza.
En tal sentido, explicó que todos los emblemas dan la posibilidad a sus clientes de pagar por el combustible a 15 o 30 días, sobre lo cual la empresa nacional, en este caso, Petropar, tiene una utilidad del 10 %, que se cobra a los 30 días.
Acotó que pese al plazo establecido, su firma se encuentra con los pagos realizados por adelantado.
A su vez, dijo que la estación de servicio que posee genera una ganancia mensual a Petropar de aproximadamente, 200 millones de guaraníes.
En cuanto al subsidio de USD 100 millones que había sido concedido a Petropar, semanas atrás, para mantener el costo de dos tipos de combustibles, el diputado Alliana aclaró que eso “no fue para las estaciones, sino para la gente”.
Recordó que dicha iniciativa surgió del oficialismo y no de la bancada Honor Colorado, a la cual pertenece.
Finalmente, el congresista lamentó que sus colegas recurran a críticas infundadas y descalificaciones sin contar, en algunos casos, con la autoridad moral para hacerlo.
“No le tengo miedo a nadie y no me considero un cobarde, porque siempre, frente a todos, di la cara las veces que tuve que hacerlo, y siempre fue con la verdad”, concluyó.