El presidente Santiago Peña reconoció que ningún país está “totalmente satisfecho” con el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, pero afirmó que será positivo para ambos bloques, destacando la importancia de la integración económica global.
En una entrevista concedida a la agencia EFE en París, el presidente de la República, Santiago Peña, compartió su visión sobre el reciente acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, finalizado tras décadas de negociaciones. Peña admitió que ninguno de los países involucrados se siente “totalmente satisfecho” con los términos acordados, pero subrayó que a largo plazo el tratado será beneficioso tanto para los países sudamericanos como para los europeos.
El acuerdo, concluido el viernes pasado durante la cumbre del Mercosur en Montevideo, ha generado una fuerte oposición, especialmente en Francia, donde tanto el gobierno como el sector productivo han manifestado sus preocupaciones sobre una posible «competencia desleal» de los productos sudamericanos, debido a que no estarían sujetos a las mismas normativas ambientales y sanitarias que los europeos.
Peña, por su parte, considera que existe “mucho desconocimiento y prejuicio” en torno al debate sobre el acuerdo. Afirmó que Paraguay y los demás miembros del Mercosur están “listos para trabajar” y para avanzar hacia una mayor integración con Europa, que será beneficiosa para ambas partes.
“Estamos creando el bloque económico más grande del mundo”, destacó el mandatario paraguayo, quien se reunió en París con su homólogo francés, Emmanuel Macron, uno de los mayores opositores del acuerdo. El gobierno de Macron ha expresado su intención de bloquear la entrada en vigor del tratado.
Peña defendió el libre comercio y la globalización, asegurando que, históricamente, los sectores que inicialmente se oponían a la integración económica global terminaron beneficiándose. “La globalización ha traído beneficios para todos, incluidos aquellos sectores que tenían grandes temores”, concluyó el presidente, insistiendo en que el acuerdo Mercosur-UE representa una oportunidad única para ambas regiones.