El programa Hambre Cero ha generado una nueva demanda de entre 45 y 60 toneladas de tomate por día para productores locales, sumándose a las 220 toneladas consumidas regularmente en el mercado interno, lo que garantiza estabilidad en los precios.
El programa de alimentación escolar Hambre Cero, implementado en escuelas de todo el país, ha abierto un nuevo mercado para los productores de tomate, lo que representa una demanda adicional diaria de entre 45 y 60 toneladas. Este nuevo volumen de compra se suma a las 220 toneladas que consume habitualmente el mercado local, beneficiando a los productores al prevenir la saturación del mercado y asegurar precios estables.
Edgar Frutos, coordinador de Gestión de Producción del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), destacó las perspectivas positivas para el sector este año, especialmente con la incorporación del programa escolar. «Este mercado está abierto y se mantendrá, haya o no producción nacional», señaló Frutos en una entrevista, resaltando que Hambre Cero es una oportunidad para los agricultores de tomate.
Además, el MAG ha puesto en marcha una estrategia para adelantar las siembras y garantizar la oferta ante la nueva demanda. Frutos indicó que gracias a estudios técnicos se ha demostrado que las plantas pueden producir antes de lo tradicional, lo que ha permitido adelantar la entrega de semillas. «El ministro ordenó la entrega anticipada para tener cosecha ya a finales de enero», informó.
Con la suma de Hambre Cero y la estrategia de exportación a Argentina en periodos de sobreproducción, se espera que el tomate mantenga precios estables a lo largo del año, con un mínimo de 5.000 guaraníes por kilo en finca. Las proyecciones indican que este año será positivo para los productores, consolidando el crecimiento del sector.