Paranaländer rinde tributo al trabajo silencioso y tesonero del filósofo lambareño Robert León Helman, autor de ya una profusa obra que hasta hoy circula en pdf.
Helman, nacido en Limpio en 1979, es filósofo, escritor y músico. Licenciado en Filosofía por la UCA. Y autor de más de una docena de pdf’s (entre ellos mi preferido es “Un paraguayo que leyó a Schopenhauer”, texto rarófilo en la bibliografía local pues no suele gustar a nuestros intelectuales los escritos autobiográficos), que divulga a través de su google drive. En el sentido antiguo, pre época de la conectividad global, diríamos que es un autor inédito. Aunque yo tuve el privilegio de recibir de regalo uno de estos pdf’s impreso y anillado en el último episodio de la temporada 2024 del streaming de los viernes Paranaländer desencadenado. Hoy comentaré este trabajo titulado: “Sobre máquinas y vida. Ciencias humanas, religión y modernidad. Escritos dispersos 3”. Actualmente fija residencia en Lambaré después de una inquieta y nómada infancia y juventud.
Helman diría que es un humanista pues aún habla de ser humano en un mundo que ha barrido con lo humano, por ejemplo, esto se ve muy bien cuando ANDE te corta la energía eléctrica a las 10 de la mañana del día más caluroso del año. Entonces ya solo queda un número, un código, un nis.
Entre la infinidad de temas que toca, deja y vuelve luego a tocar desde otras perspectivas, podemos citar:
El espíritu de las leyes salvajes, el pesimista de Danzig, la voluntad del pueblo como bolsa de gatos, la sociedad del riesgo, Husserl y su grito al cielo, el vómito ante el fondo abismal de los simulacros de la realidad, sorprendido que el paraguayo nace recién durante el estado tiránico de Francia según Irala Burgos, el relato mítico de los hermanos Guairá y Paraguá analizado por Ramiro Domínguez, la carrera de naciones que plantea el proyecto civilización y barbarie, compara la trayectoria franciscana no con el ykua de Bolaños sino con un arroyo sereno en contraposición al espasmo grandilocuente de los jesuitas, Efraim Cardozo contradiciendo a Cecilio Báez, la esencia tiránica del paraguayo emancipado bajo Francia y el delirio francés de la igualdad, Jover Peralta modernizando a los guaraníes, la caravana y el lodo de Manú, la sociedad dislocada del Paraguay a fines del siglo XX, etc.
El elemento más vidrioso con que se topa nuestro filósofo lambareño para mí está en eso de ‘logos guaraní ‘, acuñado, según entendí. por el Dr. Silvero y profundizado por su ta’yra guaireño Andino en una tesis de licenciatura. Si tomamos como summum de la mentalidad guaraní a los mbyá del “Ayvu rapyta”, allí no hay ningún Logos. Si queremos homologar el Logos griego con algún concepto guaraní, debemos recurrir necesariamente a 2. Uno, teko, porã o achy, y Dos, Ayvu/ñe’ë. Pues logos además de orden racional de las cosas también significa lenguaje. Helman no niega explícitamente este logos pero la relativiza hablando de sentido religioso e incluso de silencio místico.
Leer este trabajo de Helman es una diversión constante para el lector que tiene que saltar por ej. de la rana nietzscheana a los ratones voladores pareto-marxianos!
Esperemos que muy pronto todos estos tomos pasen del pdf a la celulosa, a tinta sobre la pulpa vegetal.