El presidente de la República, Santiago Peña, presentó la Estrategia Nacional de Ciberseguridad 2025–2028, subrayando que el compromiso del Gobierno trasciende lo tecnológico y busca resguardar a la ciudadanía en el entorno digital.
Durante un acto en Palacio de Gobierno, el presidente Santiago Peña encabezó este lunes la presentación oficial de la Estrategia Nacional de Ciberseguridad (ENC) 2025–2028, una política pública integral que marcará la hoja de ruta del país en materia de protección digital durante los próximos cuatro años. El plan fue oficializado mediante el decreto N.º 3900 del 22 de mayo y será implementado por organismos y entidades del Estado.
“Hoy damos un paso decisivo como país”, declaró Peña al destacar que la ciberseguridad ya no se limita a la protección tecnológica, sino que se ha convertido en una responsabilidad humana, institucional y nacional. “Vivimos una época donde el mundo físico y digital ya no están separados. Trabajamos, aprendemos, confiamos nuestras finanzas y nuestra salud al entorno digital”, reflexionó.
El mandatario insistió en que el Estado debe actuar como un escudo y no como un riesgo para la población. “Cada institución del Estado debe proteger los datos y derechos de la ciudadanía con la misma seguridad con la que cuida sus recursos físicos”, subrayó.
Peña reconoció avances, como la instalación de una “cultura de la prevención”, pero advirtió que queda mucho por hacer. Incluso relató que fue víctima reciente de un ciberataque a su cuenta de red social, resuelto con la ayuda de técnicos del Mitic y la empresa X (ex Twitter). “Fue una gran lección para nosotros”, comentó.
Por su parte, el ministro de Tecnologías de la Información y Comunicación, Gustavo Villate, afirmó que “proteger nuestros sistemas y datos no es opcional, es una prioridad nacional”. Instó a todas las instituciones públicas a aplicar rigurosamente los protocolos de seguridad digital y recordó que la ciudadanía también debe adoptar hábitos responsables.
La nueva ENC actualiza el plan de 2017 y está alineada con estándares internacionales. Establece siete objetivos específicos, 14 líneas estratégicas y 78 acciones que abarcan desde la formación de talento técnico hasta la protección de infraestructuras críticas y el combate al cibercrimen.
El documento cuenta con el respaldo de la OEA a través del Comité Interamericano contra el Terrorismo (Cicte), y consolida el compromiso del país con una cultura digital segura, inclusiva y sostenible.



