Con la conformación oficial de la Conade y el decreto que crea el Sistema Nacional de Búsqueda, el Gobierno busca actuar con rapidez ante denuncias de desaparición. El nuevo protocolo elimina la espera de 24 horas y contempla una alerta inmediata para facilitar la localización.
El Poder Ejecutivo formalizó este miércoles la constitución de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas (Conade), en el marco del lanzamiento del nuevo “Sistema Nacional de Búsqueda y Localización de Personas Desaparecidas”, aprobado por decreto N° 4061.
La iniciativa representa un cambio de enfoque: se busca dejar atrás los mecanismos informales y domésticos de búsqueda, e instaurar un sistema estatal coordinado, ágil y articulado entre instituciones.
“Queremos cambiar el paradigma y no esperar un minuto más”, afirmó el ministro del Interior, Enrique Riera, quien preside la Conade. Señaló que el Gobierno está comprometido con actuar desde el primer momento en que se detecta una ausencia.
El sistema incluye un Registro Nacional de Personas Desaparecidas, a cargo de la Policía Nacional, que será interoperable con el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), y garantizará acceso a datos actualizados sobre los casos en todo el país.
Además, se creará una alerta inmediata, que será activada desde el primer reporte, sin necesidad de esperar 24 horas. El sistema contempla difusión en medios tradicionales, digitales y plataformas de mensajería, con apoyo de Conatel, el Mitic y medios privados.
Esta alerta, bautizada como MAFE, rinde homenaje a María Fernanda, una joven desaparecida y hallada sin vida en Coronel Oviedo, cuyo caso impulsó la necesidad de un cambio estructural.
El ministro de la Niñez, Walter Gutiérrez, explicó que las primeras horas son claves, y que el sistema de alerta se enfocará en informar rápidamente a la población del entorno mediante diversos canales.
Actualmente, hay 404 denuncias activas, según la Policía Nacional. De ellas, 160 corresponden a adolescentes de entre 12 y 17 años y 12 a niños de entre 0 y 11 años.
“Ya no se recomienda esperar. Si alguien no llega donde debería, hay que activar el protocolo. Esa es la diferencia: actuar temprano puede salvar vidas”, subrayó Riera.



