Análisis. A las 11 de la mañana del domingo, Miguel Prieto publicó en X (ex Twitter) un mensaje con clara intención política:
“¿Quieren saber qué opina el pueblo esteño?. Vayan a mirar los locales de votación de las internas.”
El comentario buscaba exponer la baja participación en las internas del Partido Colorado para la elección de comisiones municipales en Ciudad del Este. Sin embargo, la comparación terminó jugando en su contra: las internas de la oposición —de la cual forma parte su movimiento— tuvieron una participación todavía más reducida y resultados menos auspiciosos.
Lo que muestran los números
En las internas coloradas, el gobernador Roberto González Vaesken se impuso como candidato con 14.877 votos, superando ampliamente a sus rivales Roberto Darío Azcona (1.221) e Ygnacio “León Karê” Flores (199). La participación fue del 14,35 %, es decir, unos 17.307 votantes en total.
Un elemento importante a tener en cuenta es que Vaesken fue un candidato de consenso dentro del Partido Colorado, apoyado por los principales movimientos internos. Esa unidad redujo el nivel de competencia interna y, por ende, es lógico que la participación no haya alcanzado picos más altos. Aun así, la concurrencia resultó significativa si se la contrasta con los números de la oposición.
En paralelo, la oposición realizó sus propias internas con cifras difíciles de presentar como una alternativa sólida:
• El movimiento Yo Creo, liderado por Daniel Pereira Mujica —el candidato apoyado por Prieto—, obtuvo 164 votos.
• El partido Patria Soñada, con el excéntrico Celso “Kelembu” Miranda como candidato, sumó 173 votos, superando incluso a Mujica.
• Otros partidos menores apenas alcanzaron cifras testimoniales, como el Partido Ecologista, que registró solo 17 votos.
La trampa del contraste: “baja participación roja” vs. “participación opositora inexistente”
La estrategia de Prieto fue clara: instalar la idea de que la concurrencia en la interna colorada representaba desinterés ciudadano o debilidad política. Pero al mirar las cifras de su propio sector, la comparación se derrumba:
1. La interna colorada movilizó miles de votos reales, incluso en un escenario de consenso interno.
2. La oposición tuvo una interna simbólica, con participaciones que no superaron los dos centenares de votantes por candidato.
3. El candidato de Prieto quedó por detrás de Kelembu, una figura pintoresca y conocida más por sus exabruptos que por su estructura política.
Por eso, la pregunta retórica de Prieto terminó revelando más de lo que buscaba señalar: los esteños participaron más en la interna colorada que en la opositora, y el liderazgo de Mujica dentro de la oposición no mostró músculo electoral.



