El ministro de Educación, Luis Ramírez, afirmó que el régimen de jubilaciones y pensiones de los docentes debe ser analizado en profundidad y sostuvo que el Gobierno mantiene abierto el diálogo con los gremios, en el marco del proyecto de reforma de la Caja Fiscal que propone una edad mínima de jubilación.
El ministro de Educación y Ciencias, Luis Ramírez, sostuvo que el sistema de jubilaciones y pensiones para los docentes “debe ser profundamente analizado” y remarcó que el Gobierno se encuentra abierto al debate con los gremios del sector, en un contexto marcado por la discusión sobre la reforma de la Caja Fiscal.
Ramírez advirtió que actualmente existe una mayor cantidad de docentes jubilados que activos, una situación que, según indicó, obliga a revisar el funcionamiento del sistema previsional. Sus declaraciones se producen en el marco del proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo, que incluye a los docentes del sector público y plantea la incorporación de una edad mínima de jubilación para todos los sectores del Estado.
La propuesta establece una edad de 57 años para acceder a una jubilación extraordinaria y de 62 años para la jubilación ordinaria. Al presentar el proyecto ante el Congreso, el ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández, señaló que esta medida es clave para evitar el colapso de la Caja Fiscal, afectada por un déficit creciente.
Desde los gremios docentes ya se adelantó el rechazo a cualquier modificación de las actuales condiciones de jubilación, que hoy se calculan principalmente en función de los años de aportes realizados, sin un requisito etario mínimo.
Consultado sobre una eventual huelga del sector, el ministro de Educación descartó ese escenario en el corto plazo y destacó que el diálogo con los representantes gremiales se mantiene abierto. “Una huelga se hace cuando no hay diálogo, pero este no es el caso porque nosotros estamos en conversación con los gremios”, afirmó.
Ramírez insistió en que la intención del Gobierno es promover una discusión técnica y responsable, que contemple tanto la situación de los docentes como la sostenibilidad financiera de la Caja Fiscal, subrayando que cualquier definición deberá surgir del intercambio con los actores involucrados.



