La ministra de la Mujer, Alicia Pomata, vinculó los recientes casos de feminicidio en Paraguay con patrones culturales arraigados de machismo y llamó a fortalecer la educación como herramienta para transformar aquellas conductas que normalizan la violencia. En apenas dos semanas del año, seis mujeres perdieron la vida en hechos que reabren el debate sobre la prevención y el rol del Estado y la sociedad.
La ministra de la Mujer, Alicia Pomata, planteó este miércoles una advertencia contundente: la “cultura del machismo” es un factor determinante detrás de los recientes feminicidios en Paraguay, y su erradicación, un paso indispensable para evitar más tragedias.
Durante una entrevista con radio Monumental 1080 AM, la titular del organismo responsabilizó no solo a la violencia explícita, sino también a prácticas y estereotipos normalizados desde la infancia, como raíces profundas de la violencia contra las mujeres. “Necesitamos romper estos estereotipos culturales y lo que tiene que ver con el machismo”, afirmó.
La declaración se produce en un contexto inquietante: seis mujeres fueron asesinadas en apenas 13 días del nuevo año, un número que ha encendido las alarmas de organizaciones civiles y del propio Estado sobre la persistencia de la violencia machista en la sociedad paraguaya.
Pomata sostuvo que la única fórmula para cambiar esta realidad es la prevención, y abogó por incorporar programas educativos que cuestionen los modelos tradicionales de masculinidad y feminidad dentro de las escuelas y colegios del país. Además, pidió que estas iniciativas se integren formalmente en la currícula educativa, con apoyo del Ministerio de Educación y Ciencias.
La ministra también celebró un aparente cambio de mentalidad en sectores juveniles, que cada vez más identifican conductas comunes —como cierto tipo de bromas, control de dispositivos o celos— como formas de violencia y no como comportamientos “normales”.
El Ministerio de la Mujer desarrolló el año pasado campañas que llegaron a 11.000 estudiantes, con la meta de ampliar ese alcance este año, utilizando parte del presupuesto anual de 3,5 millones de dólares para promover educación en valores, tolerancia y respeto.



