El ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, afirmó que los decretos 5.306 y 5.307 establecen normas claras de negociación para la instalación de industrias que transforman energía en productos y de grandes centros de datos, descartó subsidios y aseguró que no se pondrá en riesgo el suministro eléctrico interno.
El ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, sostuvo que los decretos 5.306 y 5.307 emitidos recientemente por el Poder Ejecutivo establecen reglas claras y previsibles para la negociación con industrias que transforman energía en productos —conocidas como Power to X— y con grandes centros de datos que evalúan instalarse en Paraguay.
“Son decretos muy importantes que establecen las normas de negociación, de cómo se regirán los contratos en esos dos segmentos industriales que estamos tratando de atraer al Paraguay”, afirmó el ministro este miércoles durante una entrevista radial. Según explicó, las disposiciones fijan condiciones mínimas vinculadas a tarifas, plazos, mecanismos de reajuste y otros aspectos contractuales que aportan previsibilidad a los inversionistas. “Son cuestiones que hacen a la claridad que tiene que tener el inversor para venir a instalarse a nuestro país”, añadió.
Giménez rechazó que las tarifas establecidas impliquen algún tipo de subsidio estatal. Detalló que la tarifa fijada es de 30 dólares para las industrias de transformación energética y de 38 dólares para las industrias convergentes, como los centros de datos. “Está bien establecido el margen para darle competitividad a estas industrias que puedan instalarse en Paraguay”, sostuvo.
El ministro también descartó que la instalación de industrias electrointensivas pueda afectar la provisión de energía para el consumo interno. “Una empresa de data center que se instala en Paraguay y que consuma 100 megas representa apenas el 2 % del consumo. Eso no va a colocar en riesgo la provisión de energía”, subrayó.
En ese contexto, Giménez señaló que los nuevos decretos se alinean con la visión del Gobierno de aprovechar el excedente energético del país para generar industria, empleo y mayor valor agregado. “Queremos atraer inversiones que nunca antes se vieron en Paraguay y dejar de ceder energía excedente al Brasil por la incapacidad de transformar esa energía en industria y empleo”, afirmó.
El titular del MIC destacó además el impacto económico potencial de este tipo de proyectos. “De una inversión de 1.000 millones de dólares en un data center de 100 megas, el 50 % se derrama en nuestra economía. Estamos hablando de 500 millones de dólares y de un encadenamiento productivo industrial que nunca antes se vivió”, resaltó.
Finalmente, Giménez aclaró que los decretos no quitan atribuciones a la Administración Nacional de Electricidad (ANDE). “Estos decretos lo que hacen es establecer las condiciones mínimas para la atracción de inversiones en estos segmentos”, explicó, y agregó que las empresas interesadas deberán pasar previamente por una comisión integrada por dos ministerios antes de solicitar contratos a la ANDE, que mantiene la potestad de firmarlos o no.



