El ministro de Defensa Óscar González defendió el acuerdo SOFA con los Estados Unidos y descartó que se trate de una militarización del país. Enfatizó que las Fuerzas Armadas están sujetas al «control y autorización» del Ministerio Público en todas las operaciones.
El ministro de Defensa Nacional, Óscar González, defendió el acuerdo SOFA firmado por el presidente Santiago Peña desde Chile, descartando que se trate de una militarización del país. El Acuerdo es cuestionado por opositores porque establece la inmunidad a las leyes paraguayas de los militares y contratistas norteamericanos que arribarán al país.
«Nosotros, Fuerza Armada, Ministerio de Defensa Nacional, estamos absolutamente contentos en que esto nos fortalece y nos da mejor capacidad para trabajar coordinadamente con la policía», afirmó González en declaraciones a Monumental AM 1080.
El ministro enfatizó que las Fuerzas Armadas están sujetas al control del Ministerio Público. «La autoridad que ejerce, que encabeza una investigación o en todo caso una operación es la fiscalía. Nosotros estamos absolutamente enmarcados en el respeto al estado de derecho», señaló.
González explicó que la fiscalía los autoriza, acompaña y controla en todas las operaciones, y que además el Ministerio Público necesita autorización judicial. «O sea que esto lejos de ser una militarización, porque militarización significa que un comandante militar se establece en un lugar y hace las operaciones que a él le parezca mejor», argumentó.
El titular de Defensa subrayó que en este caso están «sujetos al control del Ministerio Público, a la autorización también y ni qué decir del poder jurisdiccional, poder judicial».
González también se refirió a la modificación de la doctrina militar. «Desde el 2014 nosotros, Fuerzas Armadas, ya modificamos y si hay necesidad estamos realizando cualquier ajuste en la doctrina porque esto que estamos haciendo ahora es una lucha que se marca dentro de la guerra irregular», explicó.
El ministro contrastó la doctrina actual con la anterior. «La doctrina anterior era en relación a la guerra convencional. La guerra convencional es en contra de otros estados. No tenemos hipótesis de conflicto con los países vecinos, al contrario. Estamos unidos en contra de un enemigo común», afirmó.
González identificó como enemigos comunes al terrorismo, el crimen organizado y el narcoterrorismo. «Esta conferencia de las Américas lo que hizo fue solidificar este concepto, fortalecer ese concepto, nos insta a hacer con más fuerza y decisión todavía lo que estamos haciendo hace tiempo, coordinar nuestras operaciones con los países vecinos», concluyó.



