En la segunda etapa del operativo Umbral, fueron trasladados 163 internos de Coronel Oviedo y 42 del penal de Itapúa a la penitenciaría de Minga Guazú, que ya alberga a presos considerados de alta peligrosidad.
Desde las 04:00 de este viernes se desplegó la segunda etapa del operativo Umbral, con el traslado de más de 200 personas privadas de libertad desde las penitenciarías de Itapúa y de Coronel Oviedo hacia la cárcel de máxima seguridad ubicada en Minga Guazú, Alto Paraná.
Un total de 163 internos con condena firme que estaban recluidos en la penitenciaría de Coronel Oviedo fueron transportados en ómnibus, bajo estricta custodia de agentes policiales y militares fuertemente armados. En forma paralela, otros 42 reclusos del Centro de Rehabilitación Social de Itapúa (Cereso) también fueron llevados al mismo destino.
La penitenciaría de Minga Guazú es actualmente el principal centro de alta seguridad del país, y alberga a figuras clave del crimen organizado, como Miguel Ángel Insfrán, alias “Tío Rico”, considerado uno de los líderes narcos más importantes del país.
Para garantizar la seguridad del operativo, fueron desplegados retenes de control en puntos estratégicos de las rutas PY01 y PY06. Participaron del despliegue efectivos del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la FOPE, agentes antimotines y unidades de prevención y seguridad de la Policía Nacional.
Este traslado se suma al realizado el jueves, cuando 500 internos de la Penitenciaría Regional de Ciudad del Este también fueron llevados a la cárcel de Minga Guazú, en lo que representa uno de los mayores movimientos penitenciarios de los últimos años.
El Ministerio de Justicia y las fuerzas de seguridad mantienen bajo reserva los criterios específicos de selección de los internos, pero informaron que el operativo apunta a reorganizar el sistema penitenciario y reducir los riesgos de corrupción, fuga y control criminal desde el interior de las cárceles.



