El asesor de la Presidencia en Asuntos Económicos, Juan Galeano, afirmó que la reforma de la Caja Fiscal impulsada por el Ejecutivo respeta plenamente los derechos adquiridos y se aplica solo a quienes aún no cumplen los requisitos de jubilación y a los futuros ingresantes al sistema.
Desde el Poder Ejecutivo reiteraron que el proyecto de reforma de la Caja Fiscal no afectará en ningún caso a jubilados ni a personas que ya hayan cumplido las condiciones legales para acceder a la jubilación. Así lo afirmó el asesor de la Presidencia de la República en Asuntos Económicos y Sociales, Juan Galeano Paredes, al explicar los alcances de la iniciativa impulsada por decisión del presidente Santiago Peña.
En entrevista con la 730 AM, Galeano sostuvo que la reforma responde exclusivamente a un problema de sostenibilidad financiera del sistema previsional y que se trata de una medida necesaria ante el creciente déficit que arrastra la Caja Fiscal. “En ningún momento se afectan los derechos adquiridos. Eso se respeta completamente”, enfatizó.
Explicó que el proyecto rige únicamente para las personas que actualmente están dentro del sistema pero aún no cumplieron los requisitos para jubilarse, así como para los nuevos funcionarios que ingresen en el futuro a la función pública. En ese sentido, aclaró que quienes ya están jubilados o en condiciones de hacerlo continuarán amparados por la legislación vigente.
En el caso de la Policía Nacional, indicó que los agentes que ya cuenten con 10 años de antigüedad mantienen intactas las reglas actuales para el acceso a la jubilación o retiro. La nueva normativa, en caso de aprobarse, se aplicará únicamente a quienes tengan menos de ese tiempo de servicio y a los futuros incorporados.
Una lógica similar se aplicará a las Fuerzas Armadas, donde los militares que ya alcanzaron 15 años de antigüedad conservarán el régimen vigente, mientras que la reforma regirá para quienes aún no alcanzaron ese umbral y para los nuevos ingresos. En el sector docente, quienes ya cumplan las condiciones para jubilarse también lo harán conforme a la ley actual.
El asesor presidencial subrayó que uno de los principales objetivos de la reforma es despejar la preocupación existente en torno a una eventual vulneración de derechos adquiridos, especialmente entre jubilados y retirados. “En ningún caso ellos se verán afectados”, reiteró.
Finalmente, Galeano remarcó la gravedad del problema financiero que enfrenta la Caja Fiscal, que cerró el último año con un déficit cercano a los 380 millones de dólares y que crece a un ritmo aproximado de 100 millones de dólares anuales. Advirtió que, a ese ritmo, ninguna medida parcial ni aportes adicionales aislados serán suficientes para contener el desequilibrio, de allí la necesidad de avanzar con una reforma estructural.



