El Banco Central del Paraguay (BCP) informó que en julio el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación negativa de 0,1%, con lo que la inflación interanual se ubicó en 1,6% y la acumulada en lo que va del año en 1,8%, muy por debajo del 3,3% del mismo periodo de 2025. El retroceso se explica principalmente por la baja en los precios de los alimentos y los combustibles, y deja a la inflación cerca del piso del rango de tolerancia de la autoridad monetaria.
El Banco Central del Paraguay (BCP) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) tuvo en julio una variación negativa de 0,1%, mientras que la inflación interanual se situó en 1,6%. Con ese resultado, la inflación acumulada en los primeros siete meses del año llegó a 1,8%, sensiblemente por debajo del 3,3% registrado en igual periodo de 2025.
Las cifras confirman que la inflación paraguaya continúa corriendo por debajo del objetivo oficial. El BCP tiene como meta una inflación de 3,5% anual, con un rango de tolerancia de dos puntos porcentuales hacia arriba y hacia abajo, de modo que el 1,6% interanual de julio se acerca al piso de esa banda. Ese comportamiento —una convergencia hacia la meta «desde abajo»— es el que viene sosteniendo la política de recortes de la tasa de referencia, hoy ubicada en 5,5%, con la que la autoridad monetaria busca evitar que los precios se enfríen en exceso.
La caída de julio estuvo explicada sobre todo por el abaratamiento de los alimentos. El BCP destacó descensos en frutas, verduras y hortalizas, en huevos, arroz y pastas, y en la carne vacuna, con bajas en cortes como la costilla, el vacío, la carne molida, la carnaza blanca, la rabadilla y la paleta. A ello se sumó la reducción en los precios de los combustibles, en particular del gasoil común y aditivado.
En la misma línea, la carne de aves y la de cerdo mostraron variaciones de -0,1% y -1,3%, esta última por menores costos en costeleta, costilla, pierna y paleta de cerdo. Esas bajas fueron compensadas en parte por subas en servicios, alquileres y algunos bienes duraderos, aunque con una incidencia menor sobre el índice general, según precisó el Banco Central.



