El gobernador de Guairá, César Sosa, admitió que su estilo directo le trae problemas con algunos referentes del oficialismo colorado y apuntó a legisladores, aunque atribuyó los choques a la histórica tensión entre el Congreso y las gobernaciones y aclaró que habló con Horacio Cartes y que «está todo en orden».
El gobernador de Guairá, César Sosa, reconoció que su estilo directo le trae problemas con algunos referentes del oficialismo colorado. En el programa Franja Roja, de Ñanduti, admitió que expresar sus opiniones genera incomodidad dentro del movimiento. «Creo que sí, creo que a muchos no les gusta eso, toman como un desafío y realmente no es así. Uno tiene que decir lo que siente para poder construir. Seguro genera molestias a algunos que forman parte del movimiento», dijo.
El gobernador apuntó directamente a legisladores, aunque evitó dar nombres, y atribuyó los choques a la histórica tensión entre el Congreso y las gobernaciones. «Siempre hay rivalidad entre senadores y gobernadores. A lo mejor porque en el 2028 algunos gobernadores van a querer jugar a ser senadores», afirmó.
Con esa lectura, Sosa enmarcó los roces en el reordenamiento político de cara a las elecciones generales de 2028, cuando se renovarán las bancas del Congreso y varias figuras departamentales podrían buscar un salto al Senado.
Pese a los cruces, el gobernador buscó despejar cualquier versión de distanciamiento con la conducción del movimiento: aclaró que habló con el presidente del Partido Colorado, Horacio Cartes, y que «está todo en orden».



