El paso del subsecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau, por Asunción dejó un acuerdo entre una empresa estadounidense y una paraguaya para instalar infraestructura de inteligencia artificial que funcionará con energía de Itaipú, y que podría ser una de las mayores inversiones privadas en la historia del país, además de un desembolso de USD 12 millones para desarrollar una concesión de uranio. Washington y Asunción también iniciaron negociaciones para un acuerdo de cooperación nuclear civil.
Christopher Landau, subsecretario de Estado de Estados Unidos, encabezó entre el 19 y el 21 de octubre una delegación comercial en Asunción enfocada en tecnología, minerales críticos, infraestructura fluvial y logística. Durante su estadía se reunió con el presidente Santiago Peña y con el canciller Rubén Ramírez Lezcano, con quienes cerró una serie de compromisos que el Departamento de Estado detalló en una hoja informativa.
El anuncio de mayor peso económico es la alianza estratégica entre Crusoe, empresa estadounidense, y Araico, desarrolladora paraguaya de energía e infraestructura, para construir infraestructura de computación de alto rendimiento abastecida por la hidroeléctrica Itaipú. La primera etapa entraría en funcionamiento a mediados de 2027 y atenderá a clientes de servicios en la nube de Estados Unidos y América Latina. El Departamento de Estado la calificó como potencialmente una de las mayores inversiones privadas en la historia de Paraguay.
En minería, Uranium Energy Corp (UEC) anunció una inversión de USD 12 millones para desarrollar una de sus concesiones de uranio en el país. A esto se suma el inicio de negociaciones para un Acuerdo de Cooperación en los Usos Pacíficos de la Energía Nuclear, conocido como Acuerdo 123, el marco legal que habilitará a empresas estadounidenses a exportar a Paraguay equipos y material nuclear de uso civil bajo estándares de seguridad y no proliferación.
En materia de seguridad, Landau y Ramírez Lezcano firmaron un acuerdo de asistencia para la interceptación aérea de vuelos sospechosos de narcotráfico, que entrará en vigor mediante un canje de notas diplomáticas, y un memorando para desplegar en Paraguay el sistema PISCES de control fronterizo y verificación de pasajeros. El Departamento de Estado destinará USD 5,5 millones a combatir el financiamiento del terrorismo, poner en marcha el nuevo centro antiterrorista y encarar proyectos de seguridad de fronteras y evidencia digital, y enviará a Asunción un asesor antiterrorismo, el primero de ese tipo en la región.
Contra el crimen organizado transnacional, Estados Unidos aportará otros USD 6,25 millones en asistencia de seguridad y abrirá por primera vez en Asunción una oficina de su Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL), que funcionará además como centro regional de coordinación para el Cono Sur.



