Celeste Rojas, Licenciada en Ciencias Contables y Administración de Empresas es funcionaria con más de 18 años de antigüedad en la Contraloría. Esta semana fue noticia, tras viralizarse fotos de ella en bikini y dando clases de zumba, actividad a la que también se dedica.
Se trató de una campaña de desprestigio, fundada en el machismo, la misiginia y el prejuicio de creer que porque una mujer mantiene su cuerpo en forma no es apta para ocupar una jefatura en una institución importante.
A causa del acoso cibernético, Rojas se se sintió obligada a renunciar y terminar con el insoportable hostigamiento.
Muchas personas repudiaron el hecho y salieron a solidarizarse con la afectada. Entre ellas, la diputada Kattya Gonzalez, quien no dudó en publicar donde posa en bikini. La diputada mostró su excelente estado físico y al mismo publicó su trayectoria educativa-profesional.
De esta manera, busca dejar en claro que no existe ninguna incompatibilidad entre la belleza y el ejercicio de responsabilidades públicas.
En este sentido nos preguntamos, ¿cuántos funcionarios ineptos que no cuidan su cuerpo, sin ningún tipo de méritos que justifiquen sus grandes salarios, pasan desaparecidos? Opina!



