Daniel Pereira Mujica, del movimiento Yo Creo, se impuso con claridad en las elecciones municipales extraordinarias de Ciudad del Este, superando al candidato colorado Roberto González Vaesken por más de 40 puntos de diferencia. Con el 100% de las mesas escrutadas, Pereira Mujica obtuvo 68,55% de los votos frente al 28,57% de González Vaesken. La participación fue del 45,26% de los 235.000 electores habilitados, una cifra dentro del promedio histórico de la capital altoparanaense, con 23 locales y 795 mesas habilitadas.
El exgobernador colorado reconoció rápidamente la derrota, mientras que Pereira Mujica celebró el resultado como un triunfo ciudadano y la consolidación de una fuerza local que logró imponerse a la maquinaria partidaria tradicional.
El resultado electoral también puede leerse como un plebiscito a la gestión de Miguel Prieto, actual intendente y fundador de Yo Creo, quien, sin ser candidato, fue el principal articulador político detrás de la victoria.
Una encuesta reciente del Centro de Interdisciplinario e Investigación Social (CIIS), realizada entre julio y agosto de 2025 sobre una base nacional de 2.400 casos, ya había anticipado esta tendencia: Prieto aparece como el principal referente espontáneo de la oposición paraguaya con 12,5%, por encima de Kattya González (8,2%) y Paraguayo Cubas (4,7%).
El dato es sumamente relevante porque la pregunta fue abierta, sin opciones predefinidas, es decir, la respuesta fue no guiada sino espontánea, lo que confirma la presencia real del liderazgo de Prieto en el imaginario político nacional. Este hallazgo cobra especial significado a la luz de la elección de Ciudad del Este, donde su liderazgo trasciende el ámbito local y comienza a adquirir proyección nacional.
Prieto, además, encarna un liderazgo que no se construye sobre una narrativa anticolorada. En uno de sus actos más concurridos, se escucharon incluso vivas al Partido Colorado, un gesto simbólico que revela su capacidad de interpelar a un electorado históricamente vinculado al coloradismo sin confrontarlo.
Ciudad del Este es una ciudad fundada por el coloradismo y con mayoría de afiliados a la ANR, pero en esta elección muchos de ellos optaron por seguir respaldando a una figura independiente, movidos más por la valoración de una gestión que por la lógica partidaria.
La incógnita que deja esta elección es si el fenómeno Yo Creo permanecerá circunscripto a la dinámica política de Alto Paraná o si constituye el inicio de una expansión con impacto en las municipales de 2026 y las presidenciales de 2028. Ciudad del Este ha demostrado ser un laboratorio político donde emergen liderazgos antisistema, juveniles y de gestión pragmática. La magnitud de la victoria sugiere que existe un electorado dispuesto a desafiar el bipartidismo tradicional.
Más allá de los márgenes locales, el resultado representa una señal de alerta para la Asociación Nacional Republicana (ANR). Se deberá revisar su estrategia de selección de candidatos y apostar por figuras competitivas, con credibilidad y arraigo, capaces de interpretar los nuevos tiempos políticos.
La fulminante derrota en uno de los principales centros urbanos del país confirma que la ciudadanía busca liderazgos que encarnen la época, y no simplemente estructuras partidarias heredadas.




