El ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, afirmó que la economía paraguaya mantiene dinamismo impulsado por el sector privado, pero advirtió que la caída de ingresos fiscales —por menor cotización del dólar y estancamiento de la recaudación— obliga a un ajuste interno del Estado para preservar la estabilidad.
El ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, salió al paso de las interpretaciones generadas tras el uso del término “economía de guerra” y aclaró que el ajuste anunciado por el Gobierno no responde a un deterioro general de la economía, sino a una situación puntual del fisco.
Según explicó en una entrevista con ABC TV, la economía paraguaya atraviesa un momento de buen desempeño, con un crecimiento sostenido en los primeros meses del 2026, impulsado principalmente por el dinamismo del sector privado. “El problema es la caja”, señaló, al referirse a las finanzas públicas, donde se concentran las tensiones actuales.
El ministro indicó que uno de los factores determinantes fue la caída en los ingresos provenientes de las binacionales, como Yacyretá e Itaipú, debido a la baja del dólar. Mientras el Presupuesto General de la Nación proyectaba una cotización de G. 7.800, el tipo de cambio se ubicó en torno a G. 6.500, lo que representa una reducción aproximada de G. 1.300 por cada dólar. Esta diferencia implica una pérdida estimada de unos USD 120 millones.
A esto se suma un desempeño menor al esperado en la recaudación tributaria. Inicialmente se proyectaba un crecimiento del 8 %, pero finalmente se registró un crecimiento nulo, generando un faltante cercano a USD 450 millones. En conjunto, ambos factores explican un descalce superior a USD 600 millones en las cuentas fiscales.
Fernández Valdovinos calificó la situación como inusual, señalando que las proyecciones macroeconómicas se realizaron con anticipación y no pudieron ajustarse tras la caída abrupta del tipo de cambio. “Son cosas que jamás se aciertan”, afirmó, aludiendo a la dificultad de prever variables como inflación o crecimiento.
Pese a este escenario, el ministro insistió en que las medidas adoptadas buscan evitar un impacto negativo en la ciudadanía. En ese sentido, sostuvo que el ajuste se concentra en el ordenamiento del gasto público y en la priorización de compromisos dentro del margen fiscal disponible.
Asimismo, advirtió que la historia regional muestra que la falta de correcciones a tiempo en las cuentas públicas suele derivar en crisis más profundas. Por ello, remarcó que el Gobierno está aplicando medidas preventivas para evitar un deterioro mayor de la economía.
“Estamos tomando medidas justamente para que la economía no llegue a terapia intensiva”, expresó, subrayando que el objetivo es preservar el crecimiento y evitar ajustes más drásticos en el futuro.
Finalmente, el titular del MEF señaló que el Ejecutivo mantendrá una política de administración responsable de los recursos, orientada a garantizar la estabilidad fiscal y sentar las bases de un crecimiento económico sostenible.



