El presidente Santiago Peña aseguró que el Gobierno avanzará con la reforma del transporte público sin marcha atrás, sostuvo que el subsidio está dirigido al usuario y reconoció que los problemas actuales responden a un sistema que “nadie está contento”, en medio de presiones del sector.
El presidente de la República, Santiago Peña, afirmó que la reforma del sistema de transporte público avanzará sin retrocesos y que el Gobierno está decidido a implementar cambios estructurales en un modelo que, según reconoció, genera insatisfacción generalizada.
“Esto ya no tiene retroceso, vamos a licitar los tramos, vamos a ordenar esto y vamos a cambiar el transporte público”, sostuvo el mandatario, al referirse al proceso de transformación del sistema, actualmente en etapa de reglamentación.
Peña señaló que el modelo vigente arrastra problemas que afectan tanto a usuarios como al propio Gobierno y a los empresarios del sector. “No están contentos los usuarios, no está contento el Gobierno, no están contentos obviamente los empresarios, por eso van a huelga”, expresó.
En ese contexto, defendió la política de subsidios, subrayando que el objetivo principal es beneficiar directamente a los usuarios. “El subsidio es para el usuario, para que tenga un costo del transporte público más bajo”, afirmó, al tiempo de señalar que se continúa evaluando la mejor metodología para garantizar que ese beneficio llegue efectivamente a la ciudadanía.
El presidente también lamentó que las tensiones en el sector terminen impactando en la población. “Nosotros lamentamos que finalmente sea el pueblo el que pague las consecuencias, por eso queremos cambiar este sistema”, indicó.
En otro momento, Peña defendió la gestión económica de su gobierno y la utilización de recursos públicos, destacando la necesidad de mantener la responsabilidad fiscal. “Es un compromiso que es lo que le ha permitido a Paraguay consolidar la estabilidad macroeconómica”, sostuvo.
Asimismo, señaló que los problemas actuales no son nuevos, sino consecuencia de un proceso de mayor inversión pública. “Si hoy hay atrasos es porque estamos haciendo muchas obras”, afirmó, al explicar que el desafío del Gobierno es equilibrar la ejecución de obras con otras demandas como la compra de medicamentos.
Las declaraciones del mandatario se dan en un contexto de presión por parte de transportistas y cuestionamientos al funcionamiento del sistema, mientras el Ejecutivo avanza en una reforma que busca reorganizar el servicio y mejorar su calidad para los usuarios.



