El debate sobre la legalización de la marihuana se instala con fuerza en el país. Luego de que países como Uruguay y Canadá despenalizaran la producción, consumo y comercialización del producto, Paraguay, gran productor del mismo, parece no poder evitar la reflexión al respecto, así como la adopción de una postura.
Ahora, el propio titular de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), Arnaldo Giuzzio, expresó su predisposición a analizar la propuesta, considerando que la misma se convierte en una tendencia regional.
“Hoy no te quiero decir ‘no’, pero estoy abierto al debate para ir conversando, porque es algo todavía no resuelto en la región”, declaró el ministro en una entrevista con la radio ABC Cardinal.
De hecho, el Congreso, en distintas comisiones asesoras, analiza un proyecto de ley presentado el pasado mes de marzo por el senador Paraguayo Cubas, que pretende legalizar el uso “recreativo y medicinal” de la marihuana.
En varios países de la región el uso medicinal ya está permitido, sin embargo existen largos y en muchos casos irresueltos debates sobre el consumo recreativo del producto.
Diversos sectores consideran que en un país como el nuestro, que produce marihuana a gran escala y de alta calidad, según definición del propio Departamento de Estado de los Estados Unidos, no tiene sentido derivar ingentes sumas del dinero de los contribuyentes a la persecución y erradicación de una planta que crece casi sin necesidad de cuidados especiales.
De hecho, apuntan especialistas, el Estado podría beneficiarse con el cobro de impuestos por el cultivo y consumo de la marihuana, así como por la exportación a países de importante consumo, beneficio del que se priva a sí mismo por la estricta y vetusta normativa vigente.
Canadá, por ejemplo, es uno de los países que está interesado en la importación de marihuana y ya se encuentra realizando gestiones con el Uruguay para la adquisición de la misma.



