El presidente Santiago Peña confirmó el inicio en diciembre de las obras de restauración del Templo San Buenaventura de Yaguarón, una joya del barroco guaraní y símbolo espiritual del país. El proyecto, que demandará una inversión de G. 7.500 millones, forma parte del Programa Tekorenda de la Secretaría Nacional de Cultura.
El presidente de la República, Santiago Peña, anunció este lunes el inicio de los trabajos de restauración del Templo San Buenaventura de Yaguarón, considerado una de las expresiones más valiosas del barroco guaraní y del patrimonio espiritual y cultural del Paraguay.
“Hoy no venimos a rendir un homenaje al pasado, venimos a anunciar el futuro. Después de más de una década de espera y de ocho licitaciones fallidas, quiero compartir con una profunda emoción una noticia largamente esperada por Yaguarón y por todo el Paraguay”, expresó el mandatario durante la presentación del proyecto.
La primera fase de las obras comenzará en diciembre y estará centrada en la restauración de la sacristía. Los trabajos estarán a cargo de un equipo internacional y nacional especializado, con la participación de mano de obra local, para dejar capacidades instaladas que garanticen la conservación del templo a largo plazo.
El Templo San Buenaventura, construido entre los siglos XVII y XVIII e incluido en la Lista Indicativa de Patrimonio Mundial de la UNESCO, es un emblema del arte religioso paraguayo. Su restauración, señaló Peña, representa un acto de preservación histórica y de reafirmación de la identidad nacional. “El Templo San Buenaventura es mucho más que una joya arquitectónica; es un testimonio del encuentro entre la fe franciscana, el arte indígena y la identidad mestiza que dio origen a nuestra nación”, subrayó.
La intervención será realizada en el marco del Programa Tekorenda de la Secretaría Nacional de Cultura, que busca restaurar y preservar los sitios patrimoniales más emblemáticos del país. En su primera etapa, el programa contempla obras en ocho templos e inmuebles históricos, entre ellos la Iglesia de San Ignacio Guasu, la Iglesia de Atyrá, el Oratorio Tupasy Ykua y la Antigua Estación Ferroviaria de San Salvador.
Peña resaltó que la restauración del templo no solo preserva el pasado, sino que inspira a los paraguayos a valorar su historia y proyectar el futuro con orgullo. “Nos inspira a valorar quiénes somos como paraguayos, a fortalecer nuestro orgullo y a creer una vez más en el renacer de nuestra patria”, concluyó.



