El presidente Peña cerró el año con un balance de gestión en el que resaltó avances en empleo, reducción de la pobreza, infraestructura, energía, vivienda, educación y posicionamiento internacional, afirmando que 2025 marcó un punto de inflexión para el país y que el 2026 deberá consolidar esos logros en la vida cotidiana de los paraguayos.
En el último día del año, el presidente de la República, Santiago Peña, realizó un balance de su gestión a través de un mensaje difundido en sus redes sociales, en el que definió al 2025 como “el año del resurgir” y sostuvo que Paraguay atraviesa una etapa de transformación sostenida, con avances en múltiples áreas clave del desarrollo nacional.
Peña destacó que durante el año se lograron hitos relevantes en materia social, económica e institucional. Entre ellos mencionó la implementación plena del programa Hambre Cero en las escuelas, que garantiza desayuno, almuerzo y merienda a estudiantes de todo el país, así como la ampliación de programas de acceso a la vivienda, especialmente a través de Che Róga Porã, que permitió a familias trabajadoras dejar de pagar alquiler para acceder a su casa propia.
En el ámbito económico y laboral, el presidente resaltó la creación de más de 169.000 nuevos puestos de trabajo en dos años de gestión y la reducción de la tasa de desempleo a niveles históricamente bajos, además del aumento de asegurados al Instituto de Previsión Social. En paralelo, subrayó la reducción de la pobreza, que pasó del 22,3% al 20,1%, permitiendo que más de 118.000 personas superen esa condición en el último año.
La infraestructura también ocupó un lugar central en el balance presidencial. Peña recordó la inauguración de obras estratégicas como la Subestación Valenzuela de 500 kV, que conecta por primera vez a Itaipú y Yacyretá, asegurando energía estable a hogares e industrias, así como la incorporación de la primera flota de buses eléctricos para el transporte público, considerada un paso clave hacia la modernización del sistema.
En materia de salud y educación, el mandatario mencionó la inauguración del Gran Hospital de Coronel Oviedo y la ampliación de los programas de becas del Gobierno, con extensión de plazos para garantizar que ningún joven quede fuera del sistema educativo. A esto se suma, señaló, la presentación del paquete de leyes de reforma orientado a construir un Estado más moderno y eficiente al servicio de los ciudadanos.
Peña también hizo referencia al fortalecimiento de la política exterior y al posicionamiento internacional del país, destacando la profundización de las relaciones con Estados Unidos, la organización de grandes eventos deportivos y culturales, y la obtención del segundo Grado de Inversión, que, según afirmó, “blinda la economía” y genera mayor confianza para la inversión y el crecimiento.
“El camino del progreso es un trabajo de todos”, sostuvo el presidente, al tiempo de señalar que los avances alcanzados fueron posibles gracias al esfuerzo colectivo y a la confianza en un proyecto de país de largo plazo. En ese sentido, afirmó que el 2026 deberá ser el año en que esos logros macroeconómicos se traduzcan con mayor claridad en mejoras concretas para la clase media, la clase trabajadora y los sectores más vulnerables.
Finalmente, Peña expresó su expectativa de que el próximo año continúe consolidando lo construido, reafirmando su mensaje de cierre: Paraguay, dijo, atraviesa una etapa de resurgimiento y el desafío será profundizar ese proceso para que el desarrollo se refleje de manera tangible en la calidad de vida de los paraguayos.



