El diputado Dani Centurión, precandidato a intendente por Colorado Añetete, arremetió contra Arnaldo Samaniego por no lograr unificar la disidencia colorada. «Políticamente, una terrible decepción, afirmó.
La fragmentación de la disidencia colorada en Asunción quedó expuesta con dureza inusual. Dani Centurión, diputado y precandidato a intendente por el movimiento Colorado Añetete, apuntó directamente contra Arnaldo Samaniego, candidato de Fuerza Republicana, reprochándole no haber consolidado un frente común contra el oficialismo de Honor Colorado.
«Lastimosamente, tengo que decir esto, con el aprecio que le tengo a Arnaldo Samaniego. Le considero un amigo pero, políticamente, una terrible decepción», disparó Centurión durante su participación en el programa No Tiene Nombre de ABC TV.
El fracaso de la unidad disidente
La crítica del legislador revela la frustración por una oportunidad perdida. Tanto Colorado Añetete como Fuerza Republicana representan sectores disidentes del Partido Colorado que se oponen al oficialismo encarnado por Honor Colorado. Sin embargo, lejos de aunar fuerzas, ambos movimientos competirán por separado en las internas municipales.
«Yo busqué una unidad», reconoció Centurión, dejando claro que intentó articular una candidatura única de la disidencia que finalmente no prosperó. El diputado responsabiliza implícitamente a Samaniego de ese fracaso, al calificarlo de «decepción política».
Pero la estocada más profunda del precandidato no fue solo personal. Centurión aprovechó para arremeter contra el sector oficialista: «El liderazgo de Honor Colorado le está haciendo muchísimo daño a la institucionalidad de la República», sentenció.
Tres candidaturas para un mismo objetivo
La interna colorada por la Intendencia de Asunción se presenta ahora como un escenario tripartito: Honor Colorado defiende su posición dominante en el partido, mientras Fuerza Republicana y Colorado Añetete dividen el voto disidente, debilitando mutuamente sus chances.
Centurión construye su campaña sobre la promesa de ruptura con lo establecido. «Desde el día uno, vamos a ir a destruir el sistema corrupto instalado en la Municipalidad de Asunción», prometió ante las cámaras, en un discurso que busca diferenciarse tanto del oficialismo partidario como de otros sectores disidentes.
La disidencia que no pudo ser
Las declaraciones del diputado exponen la paradoja de la oposición interna colorada: coinciden en su diagnóstico crítico sobre Honor Colorado y la gestión municipal, pero no lograron traducir esa coincidencia en una estrategia electoral común.
La división beneficia directamente al oficialismo, que enfrentará a rivales fragmentados en lugar de un frente unificado. Centurión parece consciente de ello, pero su frustración lo llevó a ventilar públicamente el fracaso de las negociaciones con Samaniego, agregando tensión a una interna que ya promete ser áspera.



