Líderes de Honor Colorado confirmaron la renuncia del senador Hernán Rivas, luego de que la Corte Suprema reabriera la causa vinculada a su presunto título falso de abogado. El senador Juan Carlos “Nano” Galaverna adelantó además que Erico Galeano también presentaría su renuncia la próxima semana.
El senador colorado Hernán Rivas presentó su renuncia a la Cámara de Senadores, en medio de la crisis política generada tras la decisión de la Corte Suprema de Justicia de reabrir la causa penal relacionada con su presunto título falso de abogado.
La salida de Rivas fue confirmada por referentes del movimiento Honor Colorado, luego de varios días de cuestionamientos públicos y de crecientes presiones políticas tras el fallo de la Sala Penal de la Corte Suprema, que anuló el sobreseimiento definitivo que había favorecido al legislador.
Con esa decisión judicial, el proceso volvió a una etapa previa y permitirá nuevamente investigar y eventualmente juzgar la supuesta producción y uso de documentos públicos de contenido falso relacionados con la condición profesional del ahora exsenador.

El caso generó una fuerte polémica debido a que Rivas ejerció funciones dentro del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), órgano para el cual se exige la condición de abogado.
Horas antes de concretarse la renuncia, el presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, había afirmado que el fallo de la Corte permitiría que la Justicia determine finalmente “si es abogado o no”.
En paralelo, el senador Juan Carlos Galaverna, conocido como “Nano” Galaverna, anunció que otro legislador colorado procesado, Erico Galeano, también presentaría su renuncia en los próximos días.
“Erico creo que la próxima semana también va a presentar su renuncia”, expresó el parlamentario en declaraciones difundidas este jueves.
Galeano enfrenta una condena de 13 años de prisión por lavado de dinero y asociación criminal, vinculada al operativo “A Ultranza Py”, y actualmente se encuentra bajo fuerte presión política luego de que el Senado revocara el permiso “sine die” que le había otorgado para apartarse temporalmente de sus funciones legislativas.



