Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el occidente de Colombia este lunes a las 07:34 hora local, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. El movimiento se sintió en Bogotá, Cali, Medellín y buena parte del centro y el occidente del país, además de Ecuador y Panamá. Las cifras de fallecidos son provisionales y aumentan hora a hora: de acuerdo con algunas fuentes, el saldo ya supera los 70 muertos, con el mayor número de víctimas concentrado en Pereira.
Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes el occidente de Colombia y dejó decenas de muertos, personas atrapadas entre los escombros y numerosas edificaciones colapsadas. El movimiento telúrico se registró a las 07:34 hora local, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, sobre la costa del Pacífico, a unos 280 kilómetros al oeste de Bogotá.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó inicialmente que la magnitud había sido de 6,7, pero en un boletín posterior la corrigió a 7,4, cifra que coincide con la establecida por el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS). Respecto de la profundidad, los reportes oficiales oscilan entre los 96 y los 107 kilómetros según el organismo consultado. Se trataría del sismo de mayor magnitud registrado en Colombia en la última década. No se emitió alerta de tsunami.
El balance de víctimas es preliminar y se modifica con rapidez. Los conteos más recientes, elaborados a partir de reportes de gobernadores y alcaldes de las zonas afectadas, sitúan el saldo por encima de los 70 fallecidos. El grueso de las víctimas se concentra en el Eje Cafetero: el alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, informó un balance actualizado de 40 muertos en esa ciudad, que había comenzado el día con 18. A ello se suman unas 28 víctimas en el Valle del Cauca, donde se encuentra Cali; tres en Manizales, ciudad en la que además unos 30 inmuebles resultaron afectados total o parcialmente, entre ellos una de las torres de la catedral; una en el Chocó; y una en Medellín. En el municipio antioqueño de Támesis falleció un hombre de 73 años por el desprendimiento de una roca.
Los daños materiales se extienden por varias ciudades. En Pereira, numerosas edificaciones sufrieron afectaciones estructurales importantes, incluido el aeropuerto, y algunas se derrumbaron parcialmente; al menos seis terminales aéreas permanecen cerradas en el país. En Cali, ciudad de unos dos millones de habitantes, las autoridades reportaron personas atrapadas en decenas de edificios colapsados. La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, informó heridos y graves daños en las edificaciones de Quibdó, la capital departamental, y expresó preocupación por las réplicas. En Bogotá, en cambio, el alcalde Carlos Fernando Galán señaló que no se registraban afectaciones ni daños estructurales, solo algunas grietas en edificios.
El presidente Abelardo de la Espriella, que asumió el cargo el pasado viernes 7 de agosto, anunció que tomó directamente la conducción de la respuesta a la emergencia e instaló un Puesto de Mando Unificado en San José del Palmar. El mandatario informó además que se trasladaría personalmente a Pereira para supervisar los operativos y acompañar a las víctimas.
El sismo se percibió también fuera de las fronteras colombianas. En Ecuador y Panamá se evacuaron edificios y oficinas públicas, mientras que en Venezuela las autoridades de los estados fronterizos de Táchira y Zulia evaluaban posibles afectaciones, sin reportes de víctimas ni daños de gravedad. El SGC registró réplicas posteriores, entre ellas una de magnitud 4,6 con epicentro en Nóvita, también en el Chocó.
El terremoto pone a prueba al nuevo gobierno colombiano apenas tres días después de la asunción de De la Espriella, ceremonia de la que participó el presidente de la República del Paraguay, Santiago Peña, quien mantuvo un encuentro con el mandatario entrante para abordar la cooperación en seguridad y un mayor acercamiento de Colombia al Mercosur.



