La petrolera estatal brasileña Petrobras anunció este viernes que encontró indicios de hidrocarburos en un pozo exploratorio submarino ubicado a unos 175 kilómetros de la costa del estado de Amapá, frente a la desembocadura del río Amazonas, en una perforación cuestionada por organizaciones ambientalistas.
El hallazgo marca una etapa importante para este megaproyecto, en desarrollo desde hace varios años con el respaldo del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien defiende un abandono progresivo del petróleo frente al cambio climático pero sostiene que el país necesita esos recursos para financiar la transición energética. Petrobras había iniciado la perforación en octubre de 2025, tras cinco años de trámites para obtener el permiso ambiental correspondiente. Según la empresa, la presencia de compuestos orgánicos detectados en el pozo indica que en la zona hay petróleo, gas o ambos.
El pozo se ubica en la llamada Margen Ecuatorial, una vasta región marítima donde la vecina Guyana ya descubrió grandes reservas de crudo. La presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, celebró el hallazgo y afirmó que confirma el optimismo de la compañía respecto a esa región, en un comunicado en el que atribuyó el resultado a la dedicación y la competencia técnica de la petrolera.
La licencia ambiental para la perforación había generado el rechazo de organizaciones ambientalistas en octubre pasado, que consideraron la obra un riesgo para una zona de alta biodiversidad frente a la mayor selva tropical del mundo, al punto de que varias oenegés recurrieron a la Justicia para intentar frenarla. Suely Araujo, coordinadora de la red Observatorio do Clima y expresidenta del organismo ambiental brasileño Ibama, sostuvo que el hallazgo «no soluciona los problemas registrados en el licenciamiento ambiental» de la obra. Según Araujo, las poblaciones tradicionales de la región no fueron consultadas y hubo errores en el cálculo de las consecuencias de un eventual derrame, a lo que se suma que Petrobras ya avanza en gestiones para perforar otros tres pozos en la misma zona.
Brasil, anfitrión de la COP30 a fines de 2025, había pedido a otros países presentar una hoja de ruta para abandonar los combustibles fósiles, algo que su propio Gobierno todavía no hizo público; Lula, de 80 años, buscará la reelección en las presidenciales de octubre. Petrobras, por su parte, tuvo una producción récord en el segundo trimestre del año y ganancias de USD 10.500 millones, por encima de las expectativas del mercado, mientras que el Instituto Brasileño de Petróleo, Gas y Biocombustibles calificó el hallazgo como «extremadamente importante» para las perspectivas del sector. Brasil fue el noveno mayor productor de petróleo del mundo en 2025.



