El senador colorado Gustavo Leite descartó que exista un quiebre político entre el presidente Santiago Peña y el titular del Partido Colorado, Horacio Cartes, y sostuvo que el partido y su líder le dan pleno respaldo y autonomía al mandatario para gobernar. Si bien reconoció diferencias en torno al tratamiento del área de salud, aclaró que esas discrepancias no implican una ruptura dentro del oficialismo.
El senador del movimiento Honor Colorado Gustavo Leite rechazó que exista un quiebre político entre el presidente Santiago Peña y el presidente del Partido Colorado, Horacio Cartes, aunque admitió que hay diferencias en cuanto al tratamiento que el Gobierno le da al área de la salud pública. El parlamentario remarcó que tanto el partido como su líder respaldan la gestión del mandatario.
«Si se hace mal se cuestiona, pero eso no quiere decir que haya una ruptura en la familia. Los goles a favor de Peña son los suyos y si hay eventuales goles en contra, también serán los suyos, porque a la ciudadanía le consta que Honor Colorado y el Partido Colorado, de manera institucional, así como su presidente, le da pleno respaldo y autonomía a Peña para gobernar», expresó Leite este miércoles al programa «Así son las cosas», del canal GEN y Universo 970 AM.
Sobre la situación sanitaria, el legislador afirmó que la carencia de medicamentos e insumos en los centros hospitalarios no puede atribuirse a una simple percepción negativa de la ciudadanía. «Mejorar no es malo, mejorar es bueno. No podemos nosotros ser necios y decir que la gente se puso de acuerdo para tirotear al gobierno. No creo que sea así», comentó. Leite consideró insuficientes los USD 760 millones que el Gobierno destina al área para la compra de medicamentos e insumos y estimó que el presupuesto ideal rondaría los USD 1.000 millones, además de reclamar una mejor administración, compras oportunas y controles para evitar el vencimiento de los fármacos.
En cuanto al reclamo salarial de los médicos, Leite señaló que las remuneraciones deben mejorar hasta volverse competitivas frente al sector privado y a los demás países de la región, y planteó que el tema se aborde con una política de largo plazo y no con soluciones anuales atadas a medidas de presión. «Tiene que haber una automaticidad y tiene que haber por lo menos un marco para diez años», dijo.
El senador se refirió, además, a la última reunión encabezada por Cartes, de la que participaron el presidente del Congreso Nacional, Basilio «Bachi» Núñez, los senadores Antonio Barrios y Natalicio Chase, el ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, Juan Carlos Baruja, el jefe de gabinete del Partido Colorado, Eduardo González, y el exsenador y abogado Sergio Godoy. Leite describió el cónclave como una reunión de trabajo en la que la salud fue una de las principales prioridades e insistió en que las diferencias sobre las prioridades del Gobierno no equivalen a una ruptura política. «Es una prioridad del presidente del partido que lleva la voz del partido», afirmó al referirse al énfasis de Cartes en la situación sanitaria.



