El Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Diplomáticas de la Universidad Católica (CEDUC) sostuvo que el caso de Hernán David Rivas, quien presidió el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y fue condenado luego de que el tribunal lo calificara como «alumno fantasma» de la carrera de Derecho, causó un daño incalculable a la profesión y golpeó la confianza de la sociedad en los abogados.
El Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Diplomáticas de la Universidad Católica (CEDUC) se pronunció sobre el caso de Hernán David Rivas Román, quien presidió el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados. En un comunicado dirigido «a todos los jóvenes universitarios», la comisión directiva recordó que el tribunal que juzgó a Rivas lo definió como un «alumno fantasma». Según el texto, «nadie lo vio asistir a clases, no rindió un solo examen y nunca pisó un aula». Aun así, sostiene, Rivas juró como abogado ante la Corte Suprema de Justicia y llegó a presidir el órgano que juzga a los magistrados.
El CEDUC afirmó que el caso «hizo un daño incalculable» a la carrera de Derecho, «una profesión que se funda en la justicia y en el respeto a la ley», y que «se golpeó la confianza de la sociedad en quienes la ejercemos». Calificó lo ocurrido como «una bofetada para quienes trabajan de día y estudian de noche, para las familias que ahorran para pagar una matrícula y para los jóvenes que pasan horas estudiando». Y agregó: «No es justo que el sacrificio honesto parezca el camino de los ingenuos, mientras los vivos consiguen con influencia y poder lo que a nosotros nos cuesta años de estudio y lucha».
La organización estudiantil dijo que lo que más le preocupa es que «Rivas no actuó solo». Según el comunicado, «hubo instituciones que, en lugar de frenarlo, lo ratificaron en cargos de enorme responsabilidad». El texto sostiene que ese blindaje «es una amenaza directa al Estado de Derecho, porque cuando el poder protege a los suyos, la ley deja de ser igual para todos». Y plantea que, si quien juzgaba a los jueces nunca fue abogado, «corresponde preguntarnos qué legitimidad tuvieron las decisiones que tomó en el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y qué debe hacerse al respecto».
El comunicado, firmado por la comisión directiva del CEDUC para el período 2026–2027, señala que la condena «no debería tranquilizarnos, sino alarmarnos», porque «sería ingenuo creer que es el único» caso. Afirma además que «la educación no puede estar al servicio del poder político y un título universitario no puede venderse como si fuera una cartulina». Los estudiantes reafirmaron su compromiso con el Estado de Derecho y con la lucha contra la injusticia, «convencidos de que un país más justo empieza en las aulas, con profesionales que se forman con esfuerzo, valores y ética profesional».



