El miembro y candidato al Consejo de la Magistratura Enrique Berni sostuvo que el problema de los títulos irregulares va más allá del caso de Hernán Rivas y alcanza a numerosas profesiones. Pidió reforzar los controles y auditorías sobre las universidades, incluidas las «un poco de garaje», porque de lo contrario «puede ocurrir una catástrofe».
Entre 1.080 y 1.100 títulos de dudosa procedencia estarían hoy bajo investigación, según estimó Enrique Berni, integrante del Consejo de la Magistratura y nuevamente candidato a ese órgano. «Hoy tenemos investigado, creo que eran 1.080 o 1.100 títulos de dudosa procedencia», afirmó en declaraciones a Radio Ñanduti, al ser consultado sobre el caso de Hernán Rivas.
Berni evitó opinar sobre la situación puntual de Rivas, porque la sentencia todavía no está firme y él integra el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados. «Tengo que ser cuidadoso porque justamente no se encuentra firme la sentencia y yo me encuentro en el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, entonces no podría preopinar, pero sin duda y sin entrar en particularidades, es un gran daño que se hace», señaló. Aun así, mencionó que, según entiende, el título de Rivas «ni siquiera fue aún cancelado».
Para el consejero, el tema excede cualquier caso individual. «Tenemos que ser muy cuidadosos, pero es un problema profundo porque va más allá del caso particular sobre la educación superior», advirtió, y planteó que los organismos de control «tienen que reforzarse y hacer auditoría». Remarcó, además, que tanto las instituciones públicas como las privadas tienen «una grandísima responsabilidad».
«Desde las universidades que no cumplen con los requisitos, desde las universidades un poco de garaje, todo eso nosotros tenemos que lidiar y tenemos que poner cada uno de su parte, cada institución de su parte, para realmente reforzar y tener la seguridad plena, porque puede ocurrir una catástrofe, y esto no es solo de los abogados. Hay muchísimas profesiones», sostuvo Berni.



