Lucía Mendoza, quien ocupará por dos meses la banca de Javier «Chaqueñito» Vera, aseguró que no venderá su voto, pero su primera aparición se vio empañada por un incidente con simpatizantes de Cruzada Nacional que interrumpieron preguntas de la prensa.
Lucía Mendoza, reemplazante temporal de Javier Vera, alias Chaqueñito, asumirá por dos meses en el Senado y ya dejó en claro su postura: “No vine para vender mi voto”. La legisladora suplente sostuvo que entiende la desconfianza ciudadana hacia el Parlamento y señaló que la peor imagen de Cruzada Nacional fueron los tránsfugas que se pasaron al cartismo.
“Me voy a quedar en Cruzada, no tengo interés en pasarme a otro sector. Si insisten con eso, perderán su tiempo”, afirmó.
El acto, sin embargo, se vio marcado por un incidente: simpatizantes de su equipo interrumpieron a periodistas que preguntaban sobre la posibilidad de que Mendoza se sume a Honor Colorado, respondiendo por ella que “ya contestó”.
La situación obligó a la senadora Yolanda Paredes a intervenir para calmar los ánimos y justificar a los simpatizantes, a quienes describió como “trabajadores”, además de pedir disculpas a la prensa por lo ocurrido.
De esta manera, la llegada de Mendoza al Senado no pasó inadvertida, y aunque buscó enviar un mensaje de independencia política, su debut estuvo acompañado de polémica en el propio recinto legislativo.



