Johanna Ortega encendió la interna opositora al publicar una foto de una rata muerta y afirmar que “quiso ocupar” su lugar en Diputados. Lejos de una broma, el mensaje apunta a sus rivales dentro de la propia coalición, a quienes metafóricamente calificó de “ratas” en plena disputa por la candidatura a la Intendencia.
La precandidata opositora a la Intendencia volvió a tensar la interna al publicar en redes una historia desde la Cámara de Diputados donde se ve a un funcionario sosteniendo una rata muerta con una servilleta.
Sobre la imagen, la legisladora escribió: “Una rata quiso ocupar mi lugar en la sala de sesiones… y así le fue”, acompañando el posteo con la canción “Rata de dos patas” de Paquita la del Barrio y geolocalizando el mensaje en la “Honorable Cámara de Diputados”.
No se trata de un simple registro anecdótico de las deficiencias edilicias del Congreso, sino de una pieza de comunicación política cuidadosamente construida para circular en pleno internismo.
El mensaje va mucho más allá de la literalidad de su banca. Cuando Johanna Ortega afirma que “una rata quiso ocupar mi lugar”, interpela directamente a quienes dentro de su propio espacio aspiran a desplazarla de la candidatura a intendenta.



