¡Los gobiernos de Chile, Brasil y México formalizaron la postulación de la expresidenta chilena Michelle Bachelet para encabezar la Organización de las Naciones Unidas, destacando su trayectoria política, su experiencia en el sistema multilateral y el rol de América Latina en la gobernanza global.
El Estado de Chile, junto con Brasil y México, oficializó la inscripción de la candidatura de Michelle Bachelet Jeria a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas. El anuncio fue realizado por el presidente chileno Gabriel Boric, quien subrayó el carácter regional de la postulación y la proyección de América Latina y el Caribe en los debates globales.
Boric señaló que la candidatura de la exmandataria chilena expresa una esperanza compartida de que la región pueda hacer oír su voz en la construcción de soluciones colectivas frente a los grandes desafíos contemporáneos, en un escenario internacional marcado por conflictos, desigualdades y tensiones democráticas.
En la misma línea, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, manifestó públicamente el respaldo de su país a la postulación de Bachelet, destacando que, tras ocho décadas de historia, es tiempo de que la ONU sea conducida por una mujer. Lula resaltó la trayectoria de la candidata, su liderazgo y su compromiso con el multilateralismo como atributos centrales para asumir la conducción del organismo internacional.
Michelle Bachelet fue presidenta de Chile en dos períodos y ocupó cargos ministeriales clave, además de desempeñarse como Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y como primera directora ejecutiva de ONU Mujeres, donde tuvo un papel relevante en la institucionalización de la agenda de igualdad de género dentro del sistema de Naciones Unidas.
Desde los gobiernos que impulsan la candidatura se remarcó que la experiencia de Bachelet en la gestión pública, la diplomacia multilateral y la defensa de los derechos humanos la posicionan como una figura con capacidad para liderar la ONU en un contexto global complejo, donde se requieren consensos, legitimidad y respuestas más eficaces a los problemas internacionales.
La oficialización de la postulación marca un nuevo capítulo en la proyección diplomática de América Latina, que busca fortalecer su presencia y su influencia en los principales espacios de decisión global, apostando a una conducción basada en el diálogo, la cooperación y el respeto a los valores fundacionales de las Naciones Unidas.



