El presidente de la ANEAES, José Duarte, afirmó que durante su gestión el Consejo Directivo aprobó el 100 % de las acreditaciones respetando estrictamente los informes de los pares evaluadores, como base para garantizar transparencia, independencia técnica y credibilidad institucional.
El presidente de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (ANEAES), José Duarte, afirmó que desde el inicio de su gestión todas las decisiones del Consejo Directivo vinculadas a los procesos de evaluación y acreditación se resolvieron en estricta conformidad con los dictámenes técnicos de los pares evaluadores.
Según explicó, se trata de un hecho inédito en la historia de la institución, ya que por primera vez el 100 % de las acreditaciones fue aprobado sin apartarse de las recomendaciones técnicas emitidas por los equipos evaluadores. “Esto fortalece la confianza en nuestra institución, la transparencia y la rendición de cuentas”, sostuvo.
Duarte subrayó que presidir la ANEAES implica una gran responsabilidad y que, desde el comienzo de su gestión, se estableció como principio rector el respeto al trabajo técnico e independiente de los pares evaluadores, al considerar que allí reside la credibilidad del sistema de aseguramiento de la calidad.
En ese sentido, afirmó que actualmente la ANEAES opera con independencia técnica frente a cualquier tipo de interferencia ajena a los criterios establecidos por la propia institución. Agregó que toda la información vinculada a las acreditaciones, incluyendo los informes de los evaluadores, se encuentra disponible para su verificación pública.
“El objetivo es que la ciudadanía pueda comprobar, punto por punto, que las decisiones se toman con criterios de calidad y transparencia”, indicó. Para el titular del organismo, este enfoque permite consolidar una institución creíble, con procesos claros y con la calidad como único norte.
Finalmente, Duarte remarcó que la calidad educativa no es negociable y que solo puede construirse mediante rigor técnico, procedimientos transparentes y respeto irrestricto a las evaluaciones especializadas que sustentan cada acreditación.



