El presidente Santiago Peña sostuvo que el reajuste del 5% al salario mínimo fue una decisión tomada ante la falta de consenso en la Conasam y afirmó que busca generar previsibilidad mientras se avanza en una revisión del sistema de actualización.
El presidente de la República, Santiago Peña, defendió la decisión de elevar en 5% el salario mínimo legal vigente y calificó la medida como una determinación equilibrada ante la falta de acuerdo entre los sectores que integran la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasam).
El mandatario realizó estas declaraciones al ser consultado sobre el reajuste salarial durante su participación en el acto por los 34 años de la Constitución Nacional de 1992.
Peña reconoció que el mecanismo actual presenta limitaciones y señaló que el objetivo debe ser avanzar hacia un sistema que otorgue mayor previsibilidad para trabajadores y empleadores.
“La medida es una medida imperfecta”, expresó.
El jefe de Estado explicó que, ante la ausencia de consenso dentro de la comisión tripartita encargada de evaluar la variación salarial, el Ejecutivo resolvió establecer un aumento superior al que correspondía estrictamente por aplicación de la fórmula vigente.
Según recordó, con el esquema actual basado en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), el incremento debía ubicarse en torno al 2,4%. Sin embargo, finalmente se dispuso un reajuste del 5%.
Con esta decisión, el salario mínimo tendrá un incremento de G. 144.852 y pasará a ubicarse en G. 3.044.000.
Peña señaló además que el desafío de fondo no pasa únicamente por actualizar el salario mínimo, sino por generar condiciones que permitan aumentar el poder adquisitivo de los trabajadores mediante mejores oportunidades laborales.
En ese sentido, afirmó que el objetivo de la política económica del Gobierno es atraer inversiones y promover la generación de empleo que permita acceder a mayores ingresos.
El presidente también recordó que anteriormente el salario mínimo se reajustaba únicamente cuando la inflación acumulada alcanzaba el 10%, situación que generalmente ocurría cada dos o tres años.
Indicó que fue durante el gobierno de Horacio Cartes cuando se modificó el sistema para establecer actualizaciones anuales según la variación del IPC, una medida que —según afirmó— tampoco tuvo respaldo inmediato del sector empresarial en ese momento.
Finalmente, sostuvo que el debate sobre el mecanismo de ajuste salarial deberá continuar para construir una fórmula que genere mayor estabilidad y previsibilidad para los próximos años.



