La iniciativa que alista el presidente del Congreso establece que, si se supera el tope de déficit fiscal establecido, se dejará de pagar parcialmente el salario de los funcionarios del Poder Legislativo y del Poder Ejecutivo, de modo que el ajuste alcance primero a la clase política. El proyecto se inspira en la legislación argentina y llega en paralelo a otra iniciativa de recorte de gastos que podría tratarse en el Pleno del Senado la próxima semana.
El presidente del Congreso Nacional, senador Basilio «Bachi» Núñez, prepara un proyecto de ley «antidespilfarro» que establece un mecanismo automático de castigo salarial para la clase política cuando las cuentas públicas se desequilibren. Según adelantó el periodista Ricky Alderete, la iniciativa toma como referencia la legislación argentina en la materia y dispone que, si se supera el tope de déficit fiscal establecido, se deje de pagar parcialmente el salario del Poder Legislativo y del Poder Ejecutivo.
El propio Núñez expuso la lógica de la propuesta en declaraciones al programa Tribu Nativa, de la radio La Tribu 650 AM. «Si aprobamos algo que supere el límite, el primer recorte va a ser a nuestros salarios. Nosotros vamos a pagar el costo del desequilibrio», sostuvo el titular del Congreso. El planteamiento apunta a desalentar la aprobación de gastos por encima de los límites fiscales vigentes, haciendo que quienes votan esas erogaciones asuman su costo.
En la misma entrevista, el senador colorado respaldó la iniciativa de podar erogaciones consideradas superfluas en la administración pública, entre ellas los traslados aéreos en categoría preferencial. «Apoyo la línea de recortar pasajes en clase ejecutiva y gastos innecesarios. En ocho días podríamos tratar el proyecto en el Pleno», expresó.
El plazo mencionado coincide con la solicitud de tratamiento preferencial presentada esta semana por los senadores Gustavo Leite y Antonio Barrios, autores de un proyecto de ley que propone recortar 500.000 millones de guaraníes de gastos prescindibles de la Administración Central y redirigir esos recursos a la compra de medicamentos a través del Ministerio de Salud Pública. Los proyectistas pidieron que la iniciativa sea incluida con prioridad en el orden del día de la sesión del miércoles próximo.
Entre los objetos del gasto alcanzados por esa propuesta figuran pasajes, viáticos y movilidad, gastos de traslado, servicios de ceremonial, servicios de catering, publicidad y propaganda y consultorías, rubros que en conjunto registran saldos sin ejecutar al 4 de agosto de 2026, según la planilla de ejecución presupuestaria verificada por la Comisión Bicameral de Presupuesto.



