El presidente de la República, Santiago Peña, valoró el saludo que protagonizó con el exmandatario Mario Abdo Benítez durante un acto y lo presentó como un gesto de respeto institucional y unidad partidaria. Señaló que, más allá de las diferencias políticas, ambos quedaron abrazados en una causa común: el triunfo de todos los candidatos de la Lista 1 en las elecciones municipales del 4 de octubre.
El presidente de la República, Santiago Peña, destacó el saludo que mantuvo con el exmandatario Mario Abdo Benítez durante el acto realizado en Asunción por el 250° aniversario de la independencia de los Estados Unidos, y lo presentó como una señal de reencuentro dentro del coloradismo de cara al desafío electoral de octubre.
«Fue una oportunidad de saludarlo, de transmitirle mi respeto. Y más allá de cualquier diferencia política, abrazados en una causa que es la victoria de todos los candidatos de la Lista 1 el próximo 4 de octubre», expresó el jefe de Estado, al enmarcar el episodio en el respeto institucional y la unidad partidaria.
El mandatario subrayó así que el objetivo común del partido se impone sobre las diferencias acumuladas entre ambos sectores, en momentos en que la Asociación Nacional Republicana (ANR) encara la recta final de la campaña municipal con la aspiración de conquistar la mayor cantidad posible de intendencias.
Al referirse al episodio, Peña reveló además que el saludo constituyó el primer contacto personal con su antecesor desde el inicio de su gestión. «Con el presidente Abdo fue la primera vez que lo veo desde que asumí. Es la primera vez que le veo en tres años», señaló, un dato que dimensiona la distancia que se había instalado entre los dos referentes.
Del acto participó también el expresidente Nicanor Duarte Frutos, con quien el mandatario dijo mantener un vínculo distinto. «Con el presidente Duarte Frutos nos encontramos regularmente. Le tengo un gran aprecio y reconocimiento», sostuvo.
El saludo entre Peña y Abdo Benítez se produjo en la recepción organizada por la Embajada de Estados Unidos en un hotel capitalino, un escenario diplomático que funcionó como terreno neutral para el acercamiento.
El episodio reinstaló el debate sobre el llamado «abrazo republicano» dentro del coloradismo, dado que el ex mandatario continúa siendo la principal referencia del sector disidente. Tras el encuentro, el propio Abdo Benítez afirmó que la dirigencia colorada trabaja en armonía y ratificó su respaldo a la Lista 1 para los comicios municipales.
En la misma línea, el diputado Hugo Meza celebró lo que definió como una «fiebre de abrazos» que entusiasma a las bases y anticipó un buen resultado el 4 de octubre. El senador Silvio Ovelar valoró el acercamiento y llamó a converger en un objetivo superior, al sostener que los líderes que entienden esa lógica son los que perduran en el tiempo.



