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lunes, noviembre 2, 2026

Mañana asumen los intendentes y la ciudadanía ya espera resultados

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Con el coloradismo en su punto más alto de poder territorial desde el regreso de la democracia, los nuevos jefes comunales van a gobernar los municipios del país hasta 2031. Ya no alcanza con ganar: ahora llegan los baches, la basura, las deudas heredadas y una ciudadanía que mide a sus autoridades en obras. En Asunción, la oposición enfrenta su prueba de fuego: ahora tiene que demostrar que sabe gobernar y que no se limita a la crítica.

Las urnas ya hablaron y los festejos quedaron atrás. Este martes 3 de noviembre asumen 263 intendentes y 2.832 concejales titulares electos el 4 de octubre, para un período que se extiende hasta 2031. Solo el 11,4% de los jefes comunales son mujeres. Desde mañana, lo que cuenta ya no son los votos sino la calle arreglada, el camión recolector que pasa a tiempo y el salario del funcionario pagado a fin de mes.

El Partido Colorado llega a esta etapa con un capital político inédito: 187 intendencias, el 71% de las comunas del país, la cifra más alta desde 1989. Retuvo bastiones del área metropolitana como Luque, San Lorenzo y Capiatá, recuperó Encarnación y consolidó su presencia en el interior. El resto de los municipios va a estar en manos de la oposición, buena parte a través de alianzas encabezadas por liberales, que conservan además las dos ciudades más grandes del país, Asunción y Ciudad del Este.

Ese poder territorial trae consigo una responsabilidad de la misma escala. Con siete de cada diez municipios en sus manos, el coloradismo ya no tiene a quién culpar si las calles siguen rotas o la basura se acumula en las esquinas. Cada comuna colorada va a ser, a partir de mañana, una vitrina de lo que el partido es capaz de hacer cuando gobierna, y también el primer lugar donde la ciudadanía va a pasar factura si los servicios no llegan.

Los desafíos se repiten de norte a sur. Casi ningún intendente sabe todavía con exactitud qué va a encontrar en las arcas: deudas acumuladas, compromisos con proveedores, obligaciones salariales y una recaudación que en muchos casos no alcanza ni para el gasto corriente. La gestión de los residuos sólidos aparece como un problema común a casi todos los municipios, igual que el deterioro de las calles, la falta de pavimento y los desagües pluviales insuficientes que convierten cada tormenta en una inundación. En el interior, la agenda pasa por los caminos vecinales, el acceso a los servicios y la atención a las compañías rurales.

En algunos casos, la herencia es directamente una emergencia. En Minga Guazú y Presidente Franco, en Alto Paraná, los nuevos intendentes reciben municipios con salarios atrasados de hasta cuatro meses, deudas millonarias con proveedores y contratistas y cuestionamientos por la falta de transparencia. Allí, antes de prometer obras, lo primero va a ser poner la casa en orden.

Pero la gran vidriera es Asunción. Soledad Núñez asume una comuna cuya deuda, de alrededor de US$ 200 millones, supera a su propio presupuesto anual, que ronda los US$ 180 millones. El 93% del gasto se va en gastos corrientes, la planilla supera los 9.000 funcionarios, de los cuales unos 1.400 trabajan en la Junta Municipal para apenas 24 concejales, y la capital no recibe transferencias del Tesoro Nacional desde 2018 por falta de rendición de cuentas. A eso se suman bonos por unos G. 850.000 millones que deben amortizarse hasta 2035. «Vamos a tener este tiempo para analizar y evaluar la situación de la deuda de la Comuna con bonistas», adelantó la intendenta electa.

Las promesas de Núñez son ambiciosas: eliminar la Policía Municipal de Tránsito, desarmar las cajas paralelas, con las que calcula recuperar entre US$ 60 y 70 millones, y lanzar un plan de choque contra la basura desde el primer día. Para cumplirlas va a necesitar algo que en campaña no hacía falta: acuerdos. La Junta Municipal que la acompaña tiene mayoría colorada, con 15 concejales de la ANR frente a 9 opositores. Para la oposición, Asunción deja de ser una bandera y pasa a ser un examen: tendrá que demostrar que, además de ganar, sabe gobernar.

La próxima cuota de los bonos de Asunción vence en marzo. Para entonces, los 263 intendentes que juran mañana ya van a haber completado sus primeros cuatro meses de gestión, de un mandato que termina en 2031.

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