El partido municipal Patria Querida, vinculado a la clase alta asuncena de sensibilidad anticolorada, oficializó su apoyo a Soledad Núñez para la Intendencia de Asunción, consolidando un bloque opositor de corte tecnocrático y liberal frente al eje de izquierda urbana que respalda a Johanna Ortega.
El Partido Patria Querida formalizó su respaldo a Soledad Núñez para la Intendencia de Asunción 2026. El anuncio fue celebrado por la conducción partidaria, que se suma así al frente opositor en formación.
PPQ mantiene pequeños núcleos de votantes en barrios como Recoleta y algunas zonas de clase alta de la capital, heredando la estética y el espíritu del movimiento Schoenstatt, que marcó los orígenes del partido bajo Pedro Fadul. Sin embargo, hoy se trata de una fuerza sin un eje programático definido, más moralista que ideológica, lo que explica su apoyo a una candidata identificada con el neoliberalismo progresista: gestión tecnocrática, retórica de innovación y un enfoque de “eficiencia” como sustituto de proyecto político.
Con esta alianza, las internas opositoras quedan delimitadas entre dos fuerzas ideológicamente incompatibles: por un lado, el proyecto de Soledad Núñez, sostenido por sectores liberales y de centroderecha urbana; por el otro, el de Johanna Ortega, respaldado por movimientos y partidos de izquierda. Lo único que las une es un anticoloradismo emocional, carente de programa común, que vuelve a poner de manifiesto la fragilidad de la oposición capitalina a la hora de construir una alternativa coherente.



