Durante la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur en Foz de Iguazú, el presidente Santiago Peña instó a sus pares a pasar del discurso a la acción y avanzar con decisiones concretas en integración fronteriza, energética, logística y digital.
En el marco de la 67ª Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, celebrada este sábado 20 en Foz de Iguazú, el presidente de la República, Santiago Peña, llamó a los países del bloque a adoptar una actitud más pragmática y a responder con acciones concretas a los desafíos de la integración regional.
Durante su discurso, el mandatario paraguayo cuestionó la falta de avances reales en áreas clave y exhortó a sus pares a revisar la forma en que el Mercosur gestiona temas estratégicos. “Quiero que demos respuesta sobre el fortalecimiento de la integración, que nos demos una sacudida sobre cómo estamos manejando la hidrovía, las redes eléctricas, la facilitación del comercio y la conectividad digital”, expresó.
Peña subrayó la necesidad de construir una agenda compartida que trascienda los intereses nacionales aislados y permita al bloque actuar con una visión regional de largo plazo. “Me da vergüenza que nuestra visión sea pequeña”, afirmó, al señalar que el Mercosur debe pensar en grande para aprovechar sus ventajas comparativas.
En materia energética, el presidente destacó el potencial de Paraguay como generador de energía limpia y planteó la posibilidad de llevar ese excedente hasta Bolivia y Chile, al tiempo de facilitar que el gas producido en Argentina pueda abastecer a todo el continente. Asimismo, mencionó que Paraguay cuenta con reservas de uranio y que el país ha iniciado un proceso de aprendizaje sobre energía nuclear, con la intención de incorporar este tema a la agenda del Mercosur.
Integración fronteriza e hidrovía
El jefe de Estado también hizo hincapié en la integración fronteriza, citando como ejemplo positivo el control unificado implementado con Argentina en el paso Encarnación–Posadas, que permitió aumentar el flujo de tránsito entre ambos países. En contraste, lamentó que el Puente de la Integración entre Paraguay y Brasil vaya a operar con dos cabeceras de control. “Significa mayor burocracia y más tiempo de tránsito de personas y comercio”, advirtió.
En ese sentido, Peña insistió en que los países del Mercosur deben “cumplir en terreno” los compromisos asumidos en materia de integración y no limitarse a declaraciones formales.
El presidente paraguayo también se refirió a las dos principales vías de conexión logística del país: la hidrovía Paraguay–Paraná y el Corredor Vial Bioceánico. Reivindicó el rol estratégico de la hidrovía, que actualmente moviliza unas 25 millones de toneladas, y comparó ese volumen con otras vías fluviales como el río Mississippi en Estados Unidos, que transporta alrededor de 500 millones de toneladas.
“Hacemos nuestra parte invirtiendo para la navegabilidad”, sostuvo, al remarcar el enorme potencial aún no explotado de la hidrovía para el comercio regional e internacional.
En cuanto al Corredor Bioceánico, Peña señaló que Paraguay avanza con la construcción de unos 1.000 kilómetros de rutas, pero advirtió que el desafío es convertir esta infraestructura en un verdadero corredor de desarrollo. Para ello, planteó la necesidad de una agenda común que incluya zonas francas, zonas primarias, parques industriales y proyectos energéticos, como un gasoducto que permita transportar el gas argentino hasta Brasil atravesando territorio paraguayo.
Con su intervención, el presidente Peña dejó un mensaje claro a sus pares: sin decisiones concretas y una visión compartida, la integración regional seguirá siendo una promesa pendiente dentro del Mercosur.



