El senador Silvio «Beto» Ovelar sostuvo que el presidente Santiago Peña debería renovar parte de su equipo de ministros al llegar a la mitad del mandato. “Hay instituciones que evidentemente necesitan un cambio absoluto de dirección”, expresó.
Al aproximarse el punto medio del mandato presidencial, el senador colorado cartista Silvio “Beto” Ovelar consideró que es momento de que el presidente Santiago Peña avance en una renovación parcial de su gabinete de ministros, con el objetivo de fortalecer la gestión y responder a las crecientes demandas ciudadanas.
En conversación con medios de comunicación en el Congreso Nacional, Ovelar afirmó que si bien el Gobierno ha obtenido resultados importantes en materia macroeconómica, estos avances todavía no logran reflejarse con claridad en la microeconomía ni en la vida cotidiana del ciudadano común. “Somos un país bien vendido a nivel externo, pero la microeconomía necesita sentirse más”, sostuvo.
El legislador utilizó una analogía futbolística para explicar su planteo y señaló que el mandatario necesita incorporar “jugadores de refresco” en algunas áreas del Ejecutivo. A su criterio, existen instituciones que requieren un cambio profundo de conducción y una nueva dinámica de trabajo para que las políticas públicas lleguen efectivamente al territorio.
Ovelar evitó mencionar ministerios específicos, pero remarcó que hay sectores donde la demanda ciudadana es evidente y donde se percibe la necesidad de un “giro de timón” en la gestión. “Hay instituciones que evidentemente necesitan un cambio absoluto de dirección”, expresó.
El senador también destacó que el nivel de exigencia social hacia el Gobierno de Peña es elevado, debido al perfil reformista con el que asumió la Presidencia. En ese contexto, reconoció como un logro histórico la obtención del grado de inversión por parte de calificadoras internacionales como Moody’s y Standard & Poor’s, aunque insistió en que esos avances deben traducirse en mejoras concretas para la población.
El planteo del legislador se suma así a otras voces dentro del oficialismo que, sin cuestionar la conducción presidencial, comienzan a marcar la necesidad de ajustes internos en el equipo de Gobierno para afrontar la segunda mitad del mandato con mayor capacidad de respuesta política y social.



