El senador Dionisio Amarilla sostuvo que la propuesta impulsada por Bachi Núñez, para acortar el receso parlamentario anual de tres meses a uno, solo puede concretarse a través de una enmienda constitucional.
La propuesta de reducir el receso parlamentario volvió a generar debate en el Congreso Nacional, luego de que el presidente del Poder Legislativo, Basilio “Bachi” Núñez (ANR-HC), anunciara su intención de impulsar un proyecto para que los legisladores retomen sus actividades ordinarias en febrero y no recién en marzo.
Al respecto, el senador Dionisio Amarilla señaló que, si bien la discusión es legítima y puede resultar saludable para la institucionalidad, cualquier modificación del período de receso establecido actualmente solo puede realizarse por la vía de una enmienda constitucional.
“Parece que vía enmienda se puede hacer eso. Va a generar debate, pero no sé si es innecesario”, expresó Amarilla, al referirse a los mecanismos jurídicos disponibles para avanzar con la iniciativa.
El legislador explicó que la actual normativa constitucional fija con claridad el calendario parlamentario, por lo que no es posible modificarlo mediante una ley ordinaria ni a través de simples acuerdos administrativos.
En ese sentido, Amarilla indicó que, independientemente de si se acortan o no las vacaciones parlamentarias, su presencia en el Congreso durante el receso es habitual, ya que suele integrar la Comisión Permanente. Este año, además, fue designado vicepresidente de dicho órgano, que se mantiene activo durante el período de receso legislativo.
En una entrevista con la 730 AM, el senador remarcó que existen gestiones y reclamos ciudadanos que no pueden postergarse por el calendario parlamentario. “Si las elecciones se hacen domingo y se les pide a la gente que vaya a votar, entonces, cómo decirle un viernes que no estás y no podés tomarle su pedido”, reflexionó.



