El Gobierno de Santiago Peña apunta a un crecimiento económico sostenido del 7% anual para duplicar el PIB del Paraguay en los próximos diez años, pasando de USD 45.000 millones a USD 80.000 millones, apoyado en granos, carne y el desarrollo de nuevas industrias.
El Gobierno del presidente Santiago Peña plantea una estrategia de crecimiento de largo plazo que busca duplicar el tamaño de la economía paraguaya en una década. El objetivo es pasar de un Producto Interno Bruto (PIB) cercano a los USD 45.000 millones a unos USD 80.000 millones, mediante un crecimiento sostenido del orden del 7% anual.
Así lo explicó en una entrevista con radio Monumental el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, quien señaló que el presidente encomendó a su cartera la elaboración de una hoja de ruta para materializar esa visión estratégica.
Según Giménez, el plan toma como referencia experiencias internacionales de países que lograron duplicar su economía en períodos similares, como Corea del Sur y Singapur. En ese contexto, afirmó que los resultados actuales respaldan la viabilidad del objetivo, recordando que Paraguay cerrará el 2025 con un crecimiento cercano al 6%, y que mantener tasas de entre 7% y 7,5% permitiría alcanzar la meta en diez años.
El ministro destacó que el plan no se limita a una formulación teórica, sino que se apoya en unas 400 acciones concretas orientadas a la ejecución, aspecto que consideró clave para el éxito de la estrategia. En ese sentido, señaló que la visión fue bien recibida incluso por referentes internacionales, como el exprimer ministro británico Tony Blair, quien valoró especialmente el enfoque en la implementación.
Tres pilares del crecimiento
Giménez explicó que el plan se estructura sobre tres pilares fundamentales. El primero es el aumento de la productividad en sectores donde Paraguay ya tiene liderazgo a nivel internacional, como los granos y la carne, apuntando a hacer más eficiente y competitiva la producción existente.
El segundo pilar es la diversificación hacia productos más sofisticados, incorporando mayor valor agregado y avanzando en procesos industriales que permitan ampliar la oferta exportadora.
Finalmente, el tercer eje se centra en el desarrollo de nuevas industrias, aprovechando ventajas competitivas actuales del país, como la disponibilidad de energía, materias primas y ubicación estratégica, para atraer inversiones y generar una base industrial exportadora más amplia.
El ministro sostuvo que esta combinación de consolidación, diversificación e innovación industrial es la base sobre la cual el Gobierno busca sostener un crecimiento elevado y continuo, con el objetivo de transformar estructuralmente la economía paraguaya y posicionarla en un nuevo escalón de desarrollo en la próxima década.



