La diputada Johanna Ortega sostuvo que los privilegios de unos pocos se financian con el esfuerzo de la mayoría y reclamó el cierre definitivo de la Caja Parlamentaria, sin alternativas intermedias, en el marco del debate por la reforma del sistema previsional.
La diputada Johanna Ortega se pronunció a favor del cierre total de la Caja de Jubilaciones del Congreso y cuestionó con dureza el régimen previsional que beneficia a exlegisladores con jubilaciones consideradas de privilegio.
A través de un mensaje público, Ortega afirmó que “los privilegios de unos pocos se sostienen con el trabajo de la mayoría” y calificó la situación como injusta. En ese sentido, sostuvo que, si la clase política pretende representar verdaderamente a la ciudadanía, la jubilación VIP de los parlamentarios debe llegar a su fin.
La legisladora rechazó expresamente la posibilidad de soluciones parciales o reformas graduales y planteó una postura tajante: el cierre de la Caja Parlamentaria. “Sin salidas intermedias: la caja parlamentaria se tiene que cerrar. Basta ya de privilegios”, expresó.
Las declaraciones de Ortega se dan en un contexto de fuerte debate público y político sobre la reforma de la Caja Fiscal, que incluye propuestas para elevar la edad de jubilación y modificar aportes de trabajadores del sector público, mientras se discute en paralelo el futuro del régimen previsional de los legisladores.
En ese escenario, la diputada buscó diferenciar su posición de otras iniciativas que plantean convertir la Caja Parlamentaria en un sistema de carácter privado, insistiendo en que la única salida coherente es su eliminación definitiva.
El planteamiento refuerza la presión sobre el Congreso en un momento de alta sensibilidad social, donde amplios sectores reclaman equidad en el tratamiento previsional y cuestionan que se mantengan beneficios especiales para la clase política mientras se exigen sacrificios al resto de los trabajadores.



