El ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, afirmó que el programa de alimentación escolar Hambre Cero está plenamente consolidado tras una implementación del 100% en 2025 y que el Estado está en condiciones de asegurar desayuno, almuerzo y merienda desde el inicio del año lectivo, con controles estrictos a las empresas adjudicadas.
El ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, aseguró que el programa de alimentación escolar Hambre Cero se encuentra consolidado y en condiciones de iniciar el año lectivo 2026 con la provisión de alimentos desde el primer día de clases en todo el país. Según explicó, la experiencia del año pasado permitió alcanzar una implementación total del programa, con respaldo de docentes, padres de familia y estudiantes.
En conversación con los Medios del Estado, Rojas anunció que la próxima semana mantendrá una reunión con las empresas adjudicadas al programa, con el objetivo de ajustar los últimos detalles operativos y exigir el estricto cumplimiento de los contratos en términos de calidad, tiempo y forma. “Vamos a arrancar con toda la fuerza y dedicación, exigiendo que las empresas cumplan”, señaló.
El ministro expresó su confianza en que no se presentarán inconvenientes en la provisión de los alimentos desde el inicio del calendario escolar, de modo que los niños y niñas reciban desayuno, almuerzo y merienda en sus instituciones educativas. En ese sentido, remarcó que el Ministerio de Desarrollo Social reforzará los controles para garantizar el normal desarrollo del programa.
Rojas destacó que Hambre Cero ya forma parte de la dinámica cotidiana de la comunidad educativa en todo el país y cuenta con el apoyo de docentes, directores, padres y estudiantes. Recordó que en 2025 el programa alcanzó a 1.050.000 alumnos y que para este año se prevé atender un aumento de la población estudiantil, estimado entre 15.000 y 20.000 alumnos, producto de la migración de estudiantes desde instituciones privadas subvencionadas hacia escuelas públicas.
Asimismo, aseguró que el Estado está en condiciones de garantizar la sostenibilidad del programa durante todo el año lectivo, cubriendo aproximadamente 180 días de clases sin interrupciones en la provisión de alimentos.
Más allá del impacto directo en las escuelas, el ministro resaltó los efectos económicos y sociales del programa. Indicó que Hambre Cero generó un fuerte impulso al empleo a nivel comunitario y estimuló a la agricultura familiar y a las micro, pequeñas y medianas empresas, que en conjunto proveyeron productos por más de 75 millones de dólares durante el año pasado.
Finalmente, Rojas subrayó que el programa también representa un alivio para las familias, ya que la alimentación escolar contribuye a reducir el gasto diario en los hogares, fortaleciendo así la seguridad alimentaria y el bienestar de miles de niños y niñas en todo el país.



