La precandidata a la Intendencia de Asunción, Johanna Ortega, afirmó que en los primeros 30 días de gestión descontratará a unos 3.000 planilleros, eliminará el cupo de combustible para concejales e incorporará tecnología para combatir la corrupción, especialmente entre los policías municipales de tránsito.
La precandidata a la Intendencia de Asunción, Johanna Ortega, aseguró que impulsará decisiones estructurales para “romper el sistema” de gestión instalado en la Municipalidad, en caso de llegar al cargo. Durante una entrevista en Radio 1000, sostuvo que las primeras medidas se concentrarán en los primeros 30 días de gobierno y apuntarán a reducir drásticamente el número de funcionarios y a modernizar la administración municipal.
Ortega afirmó que una de sus primeras decisiones será la descontratación de aproximadamente 3.000 planilleros, cifra que, según indicó, fue mencionada previamente por el interventor municipal. Señaló que la Municipalidad puede funcionar con la mitad de los funcionarios actuales y que alrededor de 3.000 no cumplen funciones específicas. Explicó que se trata de contratos y no de nombramientos, por lo que no requerirían procesos sumariales para su desvinculación.
Detalló que el objetivo es cerrar el año con entre 7.000 y 8.000 funcionarios como máximo, y que durante el período de transición se conformará un comité evaluador de talento humano para revisar la situación del resto del personal. En ese proceso, dijo, se evaluará quiénes cumplen funciones efectivas y quiénes se encuentran en edad de jubilarse. Como ejemplo, mencionó que entre su despacho y su bancada parlamentaria trabaja con seis personas, lo que, a su criterio, demuestra que es posible una gestión más eficiente.
La precandidata también cuestionó los privilegios dentro de la Junta Municipal, en particular la cantidad de funcionarios asignados a los concejales y el cupo de combustible. Indicó que cada concejal cuenta con decenas de colaboradores y con un cupo mensual de combustible de alrededor de tres millones de guaraníes, situación que calificó de inmoral en el contexto de una municipalidad en crisis. Sostuvo que esos beneficios deben eliminarse para evitar seguir “desangrando al contribuyente de Asunción” sin una contraprestación adecuada de servicios.
Otro eje central de su propuesta es la incorporación de tecnología para modernizar la gestión municipal. Ortega afirmó que la Municipalidad sigue funcionando con un modelo burocrático obsoleto y mencionó que aún se utilizan computadoras adquiridas en los primeros gobiernos municipales de la era democrática. En ese sentido, sostuvo que la inversión en tecnología es clave para resolver problemas estructurales de la ciudad.
Entre esos problemas, apuntó directamente a las coimas de los policías municipales de tránsito. Afirmó que una de sus primeras decisiones será la adquisición de cámaras corporales para los agentes que salgan a realizar operativos. Según explicó, todo PMT deberá tener la cámara activada durante su labor y, en caso de desactivarla o incurrir en coimas, se aplicarán sumarios y la desvinculación correspondiente, respetando el proceso legal.
“Yo no voy a permitir que ningún policía municipal coimero siga circulando por las calles”, enfatizó Ortega, al remarcar que la modernización de la gestión municipal es inseparable de la modernización de la ciudad en su conjunto.



