La Agencia Financiera de Desarrollo creció 238% interanual con 1.700 beneficiarios. El programa Che Róga Porã impulsó el 66% del total. El financiamiento generó 10.900 empleos directos e indirectos, superando en 180% el mismo mes de 2025.
La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) arrancó 2026 con un desempeño inédito. Durante enero concedió USD 92,3 millones en créditos, lo que representa un crecimiento del 238% respecto al mismo mes del año anterior. El resultado, impulsado principalmente por beneficiarios del programa Che Róga Porã, involucró a 1.700 destinatarios finales que canalizaron financiamiento a través de la red de bancos, financieras y cooperativas aliadas.
El sector vivienda fue el motor determinante de este arranque, alcanzando USD 61,3 millones que representan el 66,1% del total del mes. Este volumen se ubica muy por encima de lo habitual para un primer mes del año. En 2025, un monto de esta magnitud recién se observó en mayo, cinco meses después del inicio del ejercicio.
Dentro del segmento habitacional, el destino más financiado fue la adquisición de primera vivienda, favorecida por condiciones de tasa y plazo más accesibles y por programas gubernamentales como Che Róga Porã, que facilitan el acceso a la vivienda formal en todo el territorio nacional. «Los números de enero muestran una tendencia clara. Más familias están accediendo a su primera casa y más proyectos avanzan a ejecución. Cuando tasas y plazos son adecuados y el trabajo con el sector privado es coordinado, las decisiones se concretan y los proyectos se materializan», señaló Stella Guillén, presidenta de la AFD.
El 33,6% restante del total de enero correspondió a proyectos de inversión, mostrando crecimiento sostenido en varios sectores. El desarrollo inmobiliario se posicionó como el segundo rubro por volumen, con USD 25 millones en operaciones, mientras el sector forestal alcanzó USD 1,8 millones, acompañando iniciativas productivas en expansión.
A esto se sumaron operaciones vinculadas al sector energía, con financiamiento orientado a la electromovilidad, así como apoyos para educación superior en el exterior, principalmente para estudios de maestría. También se registraron solicitudes para infraestructura, adquisición de maquinarias y retención de vientres, conformando una cartera diversificada que sostiene la actividad y acompaña la ampliación de capacidades en distintos ámbitos productivos.
El empleo asociado a la actividad del mes llegó a 10.900 puestos, entre directos e indirectos, superando ampliamente los 3.900 de enero de 2025, lo que implica un aumento del 180%. Este resultado está vinculado al impulso que generan los proyectos de vivienda y desarrollo en sus distintas etapas, activando cadenas relacionadas a servicios profesionales, provisión de insumos y gestión operativa.
El desempeño de enero muestra un dinamismo sólido y una proyección favorable para el primer tramo del año, con señales de continuidad en la demanda de financiamiento de largo plazo. Con este arranque, la AFD consolida su posición como uno de los principales motores del desarrollo financiero del país, acompañando proyectos que impulsan actividad, empleo y acceso a oportunidades para más familias y sectores productivos. El contraste con 2025 es elocuente: lo que antes tardaba cinco meses en alcanzarse, este año se logró en el primer mes, evidenciando una aceleración en la dinámica del mercado crediticio y en la confianza de los tomadores de financiamiento.



