Paraguay conmemora este miércoles el Día Nacional de la Alimentación Escolar, en coincidencia con el aniversario de la puesta en marcha del programa Hambre Cero en las Escuelas. El presidente Santiago Peña encabezó la recordación en la escuela Silvio Pettirossi de Luque y expresó su anhelo de que la política pública sea recordada como un hito histórico y sostenida por las próximas administraciones.
Paraguay conmemora este miércoles el Día Nacional de la Alimentación Escolar, fecha que coincide con el aniversario de la implementación del programa Hambre Cero en las Escuelas, una política pública que provee alimentos nutritivos a 1.050.000 estudiantes y que apunta a impulsar el potencial de desarrollo de las nuevas generaciones.
La conmemoración recuerda el inicio oficial del programa, el 5 de agosto de 2024, cuando arrancó con una provisión inicial de alimento escolar en 2.600 escuelas pertenecientes a 90 distritos del país. Desde entonces, el plan amplió progresivamente su cobertura y actualmente alcanza a 263 distritos, con más de un millón de estudiantes beneficiados, según datos del Poder Ejecutivo.
«Fue un día como hoy hace dos años cuando se bajó el programa sobre la mesa de 1.050.000 niños. Nos pareció correcto recordar este día recordar que es la recordación de cuando los paraguayos nos unimos en una causa, que es la alimentación de nuestros niños», expresó el presidente de la República, Santiago Peña, durante su visita a los alumnos de la escuela Silvio Pettirossi, de la ciudad de Luque.
El mandatario remarcó que el alcance de la iniciativa excede el ámbito nutricional. «Este programa busca transformar el Paraguay, ya que no solamente busca asegurar la nutrición correcta de nuestros niños en la etapa de crecimiento y desarrollo, sino también ayudar a la agricultura familiar campesina, a las pequeñas y medianas empresas, y generar empleo en diferentes sectores para poder alimentar a más de 1.050.000 niños todos los días», añadió.
En términos económicos, Hambre Cero genera impacto en las economías locales al involucrar a productores, empresas y mipymes vinculadas a la cadena de provisión de alimentos. El programa genera actualmente alrededor de 22.000 empleos directos y 40.000 indirectos, mientras que las mipymes participantes registran una facturación superior a los USD 90 millones.
El ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, señaló que uno de los principales desafíos pasa por fortalecer la participación de productores paraguayos en la provisión de alimentos escolares, para lo cual se requiere mayor articulación entre las empresas proveedoras y la agricultura familiar. En la misma línea, Peña reconoció que resta trabajo en ese frente: «Nosotros todavía tenemos un largo camino en asegurar cadenas logísticas cadenas de provisión asegurarnos que realmente cada una de las regiones sea capaz de producir todos los alimentos».
El presidente aseguró, no obstante, que su gobierno dejará un programa robusto que deberá seguir creciendo en las próximas administraciones. «Mi mayor anhelo es que la sociedad paraguaya abrace este programa como suyo y que en décadas posteriores sea recordado como un hito histórico, como una política de Estado que ha tenido un impacto tremendo en las futuras generaciones», sostuvo.
En cuanto a la calidad de la alimentación brindada, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS) recordó el rol técnico y rector que desempeña a través del Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INAN) en la elaboración de lineamientos nutricionales, el control de la inocuidad de los alimentos y la vigilancia alimentaria. El INAN acompaña la implementación del Plan de Alimentación Escolar con criterios técnicos para la elaboración de menús saludables y realiza el monitoreo conjunto mediante el Sistema de Vigilancia Alimentaria Nutricional (SISVAN) en escuelas públicas.
El instituto establece además las directrices sobre alimentación, nutrición, calidad e inocuidad de los productos destinados a los estudiantes, así como los estándares que deben cumplir los proveedores de desayunos, almuerzos, meriendas y cenas escolares. Los menús del programa se basan en las Guías Alimentarias del Paraguay, elaboradas mediante un proceso participativo liderado por el INAN junto con instituciones, universidades y otros sectores vinculados a la nutrición.



