Eduardo Nakayama salió a respaldar el uso de la energía de Itaipú para atraer centros de datos al país y apuntó contra las quejas que llegan desde Brasil. «Nuestra energía que compraban a precio de bananas ahora la utilizaremos en nuestro país», afirmó, y aseguró que a los brasileños la soberanía energética paraguaya «nunca les interesó».
El dirigente opositor Eduardo Nakayama se sumó a la defensa del rumbo energético impulsado por el Gobierno de Santiago Peña, que busca destinar la electricidad paraguaya a nuevas inversiones en infraestructura digital y centros de datos para inteligencia artificial, en lugar de cederla a Brasil.
A través de su cuenta en X, Nakayama explicó a qué responde, a su criterio, el malestar que esa política genera del otro lado de la frontera. «El motivo por el cual muchos en Brasil están pegando el grito al cielo no es porque les interese la soberanía energética de Paraguay (obviamente, nunca les interesó), sino porque nuestra energía que compraban a precio de bananas ahora la utilizaremos en nuestro país», escribió.
El mensaje fue una respuesta a una publicación de la antropóloga estadounidense Christine Folch, investigadora de Itaipú, quien compartió un mapa de los centros de datos de Brasil junto con el sistema de transmisión de la represa. «¿Dónde están los centros de datos de Brasil? ¿Y a dónde va la electricidad de Itaipú?», planteó Folch, al señalar la concentración de estas instalaciones en Cascavel y São Paulo, conectadas a las líneas que parten de la binacional.
«¿Cuánto del cómputo de Brasil proviene de la electricidad exportada por Paraguay?», se preguntó la académica, en una publicación que Nakayama recogió para defender que esa energía se quede ahora en territorio paraguayo.



